La cifra crece a la par de la preocupación de los ciudadanos y de los investigadores, que aún no están convencidos de poder esclarecer rápidamente los ataques. A través de una pericia de ADN, la Justicia confirmó ayer un nuevo ataque perpetrado por el violador serial. El fiscal Guillermo Herrera recibió extraoficialmente el resultado de la pericia que había ordenado realizar en el marco de la investigación del ataque que sufrió B, una niña de siete años de Lastenia, el 28 de noviembre. Según afirmaron fuentes de la causa, el estudio confirmó que el autor del abuso fue el mismo hombre que violó a otras cinco menores desde principios del año pasado.
La noticia se conoció ayer en Tribunales. Herrera había enviado hace 15 días las muestras de semen que los investigadores tomaron de la ropa de B. minutos después de que se perpetrara el ataque. Con este análisis, el fiscal pretendía confirmar sus sospechas respecto de la autoría del ataque por parte del violador serial. Para eso, luego de obtener el patrón genético de la muestra peritada, los bioquímicos lo compararon con el ADN que ya tenían desde el año pasado del abusador serial. El resultado del estudio no dejó dudas. El ADN determinó que el semen secuestrado tras la violación de B. es del mismo hombre al que se busca desde febrero de 2008. Ahora el fiscal Herrera tendrá que remitir la causa a la fiscala Adriana Giannoni, ya que por disposición del ministro fiscal Luis de Mitri, ella debe investigar todos los ataques que fueron del violador serial.
El 28 de noviembre, B. caminaba junto con su hermana de 11 años por la vereda de su casa ubicada en Lastenia, cuando fue interceptada por el depravado. Según relataron los testigos, el abusador se paró delante de las niñas y mantuvo un breve diálogo con la menor de ellas. "¿Sabés dónde está tu papá?", le dijo, mientras miraba fijamente a B. "El me pidió que viniera a buscarte. Vení, acompañame y te llevo con él, te voy a dar los regalos para la comunión de tu hermana", agregó. La niña aceptó la invitación y subió a la bicicleta. El hombre caminó más de tres kilómetros con ella. Incluso se detuvo frente a un quiosco, donde le compró una gaseosa. Luego la violó en un lugar que aún no pudo ser establecido por la Policía. El delincuente posteriormente abandonó a la menor en medio de un montecito, en los márgenes del Río Salí y escapó.
A la mañana siguiente un hombre encontró a la niña, llorando, aterrorizada y con las manos atadas a la espalda. Si bien los investigadores estaban convencidos de que el abuso había sido perpetrado por el violador serial, la Policía detuvo días después del hecho a un joven de 24 años, del barrio Alejandro Heredia, y a otro de 34, del barrio Soldado Tucumano. La jueza Mirta Lenis de Vera ordenó semanas después la libertad del primero de ellos y dictó prisión preventiva contra el segundo, atendiendo que ya había sido condenado por un delito similar. Ahora, tras conocerse el resultado de la pericia ADN, la jueza deberá analizar la situación procesal del detenido y determinar si lo libera.
Medidas
El resultado de la pericia conocido ayer movilizó a los funcionarios de la fiscalía de Giannoni, quien espera recibir la causa para analizarla. Mientras tanto, se aguardan los resultados de la pericia genética en torno al hombre de 38 años que está detenido desde el jueves de la semana pasada, acusado de haber intentado raptar a dos niñas en el barrio Juan Pablo II. El sospechoso fue sindicado como el violador serial por la madre de una de las víctimas. La fiscala esperará el resultado de los informes pero mientras tanto analiza concretar una rueda de reconocimiento para que los testigos del caso B. intenten identificar al detenido. El fiscal Herrera, en tanto, también podría ordenar una medida similar. La semana pasada, cuando se concretó la detención del presunto abusador, el fiscal manifestó su decisión de que los testigos del caso B. observen al acusado para que digan si fue él o no quien violó la menor.
Las muestras de semen que se cotejaron en Buenos Aires no pertenecen ni al detenido por la violación de B. ni al acusado de intentar raptar a las menores la semana pasada.
Desde febrero de 2008, más de 400 policías están encargados de prevenir nuevos ataques y de detener al depravado. Este atacó al menos cuatro veces en barrios del sur de la capital, una vez en Yerba Buena y, tal como se confirmó ayer, otra en Lastenia. Sobre la base de los testimonios de las víctimas, se conformó un perfil psicológico. Según este análisis, se trata de un delincuente muy inteligente y peligroso y a medida que va concretando sus ataques, aumenta su violencia.








