27 Marzo 2009 Seguir en 
Hace muy poco la estatua de Justo José de Urquiza, ubicada en la plaza homónima, fue pintada. Se limpiaron así los grafittis que escribieron inadaptados. Ahora, apenas se logró la limpieza de la efigie, alguien destrozó la placa. Se trata no sólo de una afrenta a la estética de la ciudad, sino al recuerdo de un hombre cuyas acciones contribuyeron a dar sentido a nuestra sociedad.







