Los ladrones mantienen sitiado Lomas de Tafí

Los vecinos llegaron hace tres meses luego del sorteo que realizó el Gobierno y desde entonces buscan soluciones para la inseguridad.

VANDALISMO. Las alcantarillas de desagüe desaparecieron en pocos días.
VANDALISMO. Las alcantarillas de desagüe desaparecieron en pocos días.
26 Marzo 2009

"Nuestro sueño se cumplió cuando nos dieron a cada uno una casa para poder vivir con nuestras familias, pero desde ese momento el sueño se transformó en una pesadilla. Vivimos donde queremos, pero no podemos vivir tranquilos". Carlos Collante está preocupado y casi resignado. Es uno de los 70 vecinos que desde hace poco habita el megacomplejo habitacional Lomas de Tafí. Y en lugar de reunirse para festejar el sueño de la casa propia, los lunes y los viernes se juntan todos para debatir sobre la inseguridad, que es lo que no los deja dormir tranquilos.
"Me vine a vivir el 29 de diciembre, y ese mismo día me enteré de que a una vecina le habían robado en su casa. Nunca me imaginé que este proyecto de ciudad fuera a ser tan inseguro", expresó Saúl Brandán, dueño de la casa en la que los vecinos se reúnen. "Hay muchísimos problemas para solucionar. Los robos son constantes, entran a las casas sin ningún problema y se llevan lo poco que tenemos. Sabemos que los ladrones no son gente del barrio, sino de los lugares que nos rodean", agregó.
En Lomas de Tafí hay construidas 600 casas, de las cuales sólo el 15% están habitadas. Según los vecinos, los primeros días se veía a policías en motos y en autos patrullar las cuadras, pero después de una semana desaparecieron. "Pedimos que por lo menos pongan cuatro oficiales en moto las 24 horas", explicó Armando Gómez otro vecinos. Collante dijo que viven en tierra de nadie. "Me siento como si estuviéramos en una isla. No tenemos Caps, no tenemos plazas, no tenemos una escuela donde llevar a los chicos, y lo más importante, no hay una seccional o una jurisdicción policial que se haga cargo de cuidarnos". Los policías que deberían velar por los vecinos de Lomas del Tafí son los de la comisaría de Los Pocitos. "Cada vez que los llamamos nos dicen que no dan abasto. Nos plantean que están a cargo de nuestro barrio, pero también de todas las casas del barrio Policial y de toda la zona de Los Pocitos. Es lógico lo que nos dicen: ?mientras dos vecinos nos llaman por alguna urgencia, en otras tres casas se están cometiendo robos?. No pueden estar en todos lados", lamentó Miriam Nieva. Ella sabe de lo que habla: el día que se instaló en su nueva casa le robaron una bicicleta.

Llamados telefónicos
En una de las reuniones los vecinos plantearon soluciones momentáneas. "Decidimos que implementaríamos el operativo ?telellamada?. Repartimos una hoja con varios números de teléfonos celulares de vecinos; por lo menos uno de cada cuadra. Cuando alguno ve algo raro inmediatamente llama a otros vecinos y actuamos en conjunto", explicó Collante. "Hace un par de días, vimos a dos chicos que no eran del barrio caminar drogados por la calle. Al instante nos llamamos por teléfono y junto con tres vecinos salimos a sacarlos de aquí. No queremos que el barrio se llene de gente desconocida, y menos en ese estado", finalizó. En los tres meses que pasaron desde la entrega de las casas, los vecinos no sólo reclaman por la inseguridad, sino que también sienten que, el Gobierno luego de haberles entregado las casas, se olvidó de ellos. "Supuestamente el 15 de marzo iban a venir los encargados a hacer una recorrida para ver cómo estaban las cosas, pero aún los seguimos esperando", contó Adrián Gutiérrez.
"Queremos que los que se tienen que hacer cargo vengan a ver cómo está el barrio. No se puede caminar de noche; las calles están todas oscuras. Los focos están quemados o rotos, y desde que vivo aquí nunca vinieron a cambiar las bombillas", protestó Rosa Herrera. "Además las dos líneas de ómnibus que tienen que pasar por aquí a la noche o a la mañana temprano hay veces que no llegan a hacer todo el recorrido que tienen designado, por miedo a que los asalten", agregó Karina Jaime. Patricio López relató que el domingo había invitado a unos familiares a comer un asado. "Estábamos en el fondo y cuando miré para adentro de la casa vi a dos changos. Se estaban llevando ropas y un equipo de música. Salimos corriendo, pero no los pudimos agarrar. Es increíble. Me agarró una amargura que todavía me dura", dijo.
Los vecinos indicaron que, como se instalaron hace poco y la mayoría aún no pudo levantar las tapias o poner rejas, están absolutamente expuestos. "No podemos dejar la casa sola en ningún momento. Te revientan la puerta y te roban todo", agregó Verónica Herrera. Jorge Rojas aseguró que no sólo se trata de robos, sino que hay cada vez más asaltos. "Los chicos salen y los amenazan con cuchillos. A las mujeres les quitan las carteras. Ya no sabemos qué hacer. Necesitamos una respuesta urgente. No quiero imaginarme lo que va a pasar cuando llegue más gente a vivir. Esto va a ser una fiesta para los ladrones", previno.

Desaparecieron las alcantarillas
Los vecinos hicieron hincapié en que los ladrones no respetan nada. "Robaron las alcantarillas de las calles. Ahora es un peligro pasar por ahí con el auto, porque te clavás. Tuvimos que poner unos palos para advertirles a los conductores", contó Luis Castro. Además, en los espacios que deberían ser las plazas, el pasto está muy alto y, según los vecinos, son los lugares en los que los ladrones se esconden.

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