Ejemplo cívico de los alumnos de una escuela

26 Marzo 2009
A menudo se suele descalificar a una buena parte de nuestros jóvenes por la falta de compromiso y de una cultura del esfuerzo. Sin embargo, son afortunadamente muchas las excepciones que dan por tierra esa peligrosa generalización. Así lo demuestran logros juveniles por medio de olimpíadas en diversas materias o en acciones solidarias.
En nuestra edición del martes, dedicamos un amplio espacio al proyecto realizado por alumnos del 8º año de la Escuela Media La Rinconada que obtuvo el primer premio del programa "Fortaleciendo los valores de la democracia", organizado por la fundación Zurich, la asociación civil Conciencia y el Ministerio de Educación de la Nación. Los estudiantes propusieron mejorar el camino de acceso al establecimiento educativo, que actualmente se encuentra sin iluminación, sin medios de transporte y en mal estado. Como el acceso no se halla en buenas condiciones, los alumnos plantearon que se desarrollara el tema. Averiguaron que es necesario entubar los costados de la calle para que drene el agua. En primera instancia delimitaron a qué jurisdicción pertenecía la escuela: no estaba determinado si pertenecía a la comuna de El Manantial o a Yerba Buena. Hablaron con el intendente de la ciudad vecina y les prometió ayudarlos. Sin embargo, no tuvieron suerte aún con los empresarios del transporte; presentaron notas a las líneas 102 y 118 solicitando el ingreso de sus unidades, pero no obtuvieron respuesta.
Otro de los puntos propuestos es trabajar con los habitantes de la zona con el objetivo de crear un centro vecinal. Un miembro de la fundación Zurich explicó que el programa surgió hace cinco años y el disparador fue un libro editado por la asociación Conciencia en ocasión de celebrarse los 20 años de democracia.
El criterio que se siguió es que los valores cívicos y democráticos no quedaran en un libro, sino que fueran llevados a la práctica. El directivo explicó que se consideró en la selección que la propuesta fuese realizable, que los estudiantes fuesen los protagonistas, que la propuesta fuese original y que estuviese relacionada con los contenidos curriculares. Destacó que en el caso tucumano, les atrajo la necesidad de mejorar los caminos para poder llegar a las escuelas, porque, si bien el beneficiario directo es el alumno, también se beneficia la comunidad. El premio consistió en $ 2.000 para comenzar a desarrollar el proyecto. Hasta el momento, lo único que consiguieron los estudiantes del municipio fue la provisión de agua. Muchos de los alumnos de la escuela trabajan con sus padres como albañiles o en los campos de golf como cadetes de quienes practican ese deporte en Yerba Buena. Pese a las dificultades socioeconómicas, los índices de repitencia son bajos y no se registran problemas de conducta o disciplina. Son, por cierto, muchas las escuelas que tienen problemas de acceso u otros inconvenientes que el Estado ha sido, hasta ahora, incapaz de solucionar. Se trata entonces de generar entre los estudiantes un espíritu de pertenencia por el establecimiento al cual asisten y estimularlos a realizar acciones solidarias o comunitarias. Si en nuestro sistema educativo imperara ese criterio, posiblemente habría menos problemas de inconducta, de agresividad y de vandalismo; se combatiría mejor la discriminación y se caminaría hacia la tolerancia.
Aprender a trabajar en equipo es fundamental para el crecimiento de una sociedad que está permanentemente bombardeada por propuestas de éxito fácil, de marcado individualismo, que apuntan hacia lo superficial y lo intrascendente.

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