
VERSATIL. Barreiro se destacó en cine, teatro y televisión y registró decenas de actuaciones. FOTO TOMADA DE LANACION.COM

BUENOS AIRES.- El actor Jorge Barreiro, uno de los galanes de la década del 60, protagonista de decenas de telenovelas, películas y unitarios televisivos, falleció a los 78 años como consecuencia de un mal cardíaco que lo aquejaba desde hace largo tiempo.
Nacido en Buenos Aires el 14 de mayo de 1930, debutó en el cine en "Lucía", una olvidada película de 1963, pero fue al año siguiente cuando alcanzó la cúspide de su popularidad a través de "El amor tiene cara de mujer", un teleteatro de Nené Cascallar.

Su apostura y buena voz le valieron integrar el siguiente intento de Cascallar, "Cuatro hombres para Eva", un programa nocturno con temática masculina, cuyo cuarteto completaban Rodolfo Bebán, José María Langlais y Eduardo Rudy.
La pantalla chica contó también con él en el "Show Standar Electric", "Sin palabras", "La historia de Celia Pirán", "Rolando Rivas, taxista", "Papá corazón", "Ese hombre prohibido", "Una promesa para todos", "Novia de vacaciones" y "Stefanía".

También actuó en "El oriental", "Señorita maestra", "No es un juego vivir", "Dos para una mentira", "La viuda blanca", "Amándote", "Esos que dicen amarse" y "Zíngara", su última intervención.
En el cine se lo vio en "Con gusto a rabia", "Hotel alojamiento" , "Cuando los hombres hablan de mujeres", "íEsto es alegría!", "Matrimonio a la argentina" , "Psexoanálisis" y "En una playa junto al mar".
Sanguíneo y caballero
Barreiro fue un actor versátil. Ocupó tanto la comedia como el drama, en títulos que abarcan "Estoy hecho un demonio", "Siempre fuimos compañeros", "Los gauchos judíos", "La mamá de la novia", "Comandos azules", "Una viuda descocada", "Los hijos de López", "Ritmo a todo color" y "Delito de corrupción".
En "Había una vez un circo", trabajó junto a los payasos Gaby, Fofó y Miliki y hacía de padre de Andrea Del Boca.
Su amistad con Armando Bó determinó que integrara el elenco de varios filmes con Isabel Sarli: "Intimidades de una cualquiera", "Furia infernal", "El sexo y el amor", "Insaciable", "El último amor en Tierra del Fuego" y "Una viuda descocada".
También el teatro lo contó entre sus filas y se recuerda cuando salió "al toro" en 1974 para sustituir a Guillermo Murray, quien había desertado de "Constancia", protagonizada por Mirtha Legrand en el ex teatro Estrellas.
Barreiro actuó también junto a su gran amiga Libertad Leblanc en "Donde duermen dos, duermen tres", y cumplió giras por todo el país. En España fue aplaudido por "Rosas de otoño" así como por "Crónica de un secuestro" y "Un millón para una rosa".
Hombre de carácter sanguíneo pese a su estampa caballeresca, el actor supo tener fuertes enfrentamientos con colegas, productores y periodistas, además de sufrir graves estados de depresión tras la muerte de su madre en la década del 70.
En los últimos años su presencia era frecuente en los estrenos teatrales, donde solía acudir en compañía de grandes amigas como Leblanc, la locutora Edith Boado, Diana Ingro y otras damas de la vieja guardia. (Télam)
Escenas de la película "Había una vez un circo"







