Hace dos semanas fue a Tribunales para hacerse cargo de un crimen. Ante el fiscal Arnoldo Suasnábar afirmó que él había sido quien disparó contra Roberto Cabrera, pero pocos le creyeron.
Ayer la Justicia dispuso que Fabián Díaz quedara en libertad a pesar de que, por el momento, continuará imputado del asesinato perpetrado en "El Chivero". La fiscala Adriana Giannoni (quien se hizo cargo de la causa luego de que Suasnábar se inhibió por violencia moral) tomó esta determinación al sostener que no existen pruebas que involucren a Díaz con la agresión que tuvo lugar durante la madrugada del domingo 8 de febrero, en la esquina de avenida República del Líbano e Italia.
La tarde del 24 de febrero, Díaz se había autoincriminado en el homicidio. Durante el testimonio que prestó en Tribunales no sólo se responsabilizó del caso, sino que además buscó desincriminar al menor de 17 años, que también está imputado en la causa y que es sindicado por la familia de Cabrera como el verdadero homicida.
Díaz, cuando declaró, dijo que la noche de la pelea el menor, que actualmente está alojado en el Instituto Roca, no realizó ningún disparo ni participó de la gresca durante la cual resultó herido Cabrera. Afirmó además que él había disparado el arma pero que no había tenido intención de herir a Cabrera.
A pesar de que el adolescente ya había fallecido, Suasnábar imputó a Díaz el delito de lesiones con arma de fuego. Luego Giannoni modificó la imputación por la de homicidio.
Testimonios claves
Según confirmaron fuentes de la investigación, Giannoni tuvo en cuenta dos medidas para definir la libertad de Díaz. La primera -y la más importante- fue la rueda de reconocimiento a la que se sometió el acusado, de la cual participaron cuatro amigos de la víctima. Durante la medida ninguno de los testigos reconoció al imputado como el agresor.
La segunda fue la declaración que realizaron los mismos testigos, quienes negaron haber visto a Díaz realizando los disparos y en cambio señalaron al menor como el autor de la agresión.

Condicionamientos
Giannoni dispuso la libertad del imputado, pero bajo algunas condiciones. La fiscala ordenó que Díaz no podrá portar armas de fuego ni participar de ninguna manifestación; deberá presentarse cada 15 días en la Justicia y acudir a las citaciones que ella disponga, además de no obstruir en ningún momento con la investigación.
Víctor Taleb, abogado de Díaz, reconoció que la decisión de Giannoni no significa la desvinculación total de su defendido del caso."Tuvo que definir una situación puntual que no es de fondo. Los tiempos se terminaron y consideró que no había elementos para continuar privando de la libertad a Díaz. Eso no quiere decir que haya desestimado los testimonios de varios de nuestros testigos, o la declaración que realizó Díaz ante el otro fiscal", sentenció. Taleb anticipó que solicitará nuevas medidas mientras espera el resultado de pericias que, según él, confirmarán que los dichos de su defendido son verdaderos.
Con la liberación de Díaz, el único detenido que queda por el mortal ataque es el menor. "Era la prueba que faltaba para aclarar la causa. Siempre dijimos que el chico era el responsable, y que Díaz no tiene nada que ver en el caso. La decisión de la fiscala nos terminó dando la razón", afirmó Mario Leiva, abogado representante de la familia Cabrera.
Tras la medida ordenada por Giannoni, la jueza de Menores, Nora Wexler, tendrá que definir la situación del adolescente. Según confirmaron fuentes del caso, Wexler espera recibir el resultado de los informes de los estudios periciales, psicológicos y socioambientales, para determinar si ordena la libertad del imputado, o si decide que permanezca detenido.
El martes por la tarde, Giannoni realizó una inspección ocular en el lugar donde se desarrolló la fiesta de cumpleaños. Según fuentes de la causa, la fiscala pretende realizar una reconstrucción de los hechos para corroborar la declaración que realizaron los testigos ante ella.







