"A los bailarines nos gusta el sacrificio"

El Ballet Estable de la Provincia inició un fuerte entrenamiento con vistas al inicio de su temporada, en la que celebrará 50 años de historia. Mónica Revelli, ex integrante del cuerpo, se sumó al trabajo de la directora del ballet, Mercedes De Chazal.

EXIGENCIAS. Mónica Revelli trabaja primero en el entrenamiento físico, pero sin descuidar la danza.
EXIGENCIAS. Mónica Revelli trabaja primero en el entrenamiento físico, pero sin descuidar la danza.
11 Marzo 2009

"El bailarín realiza un gran esfuerzo físico, pero cuando está en el escenario tiene que parecer relajado; por eso es que necesita un cuerpo que esté en muy buenas condiciones". Por esa razón, como si se tratara de un equipo de fútbol, el Ballet Estable está realizando su pretemporada, a cargo de la maestra Mónica Revelli.
"Estamos trabajando con el entrenamiento, en los preparativos, para luego ensayar las futuras presentaciones", explicó la directora de ese cuerpo artístico, Mercedes De Chazal, recordando que en abril, el ballet -al igual que el Teatro Estable- cumplirá medio siglo.
Son 25 los bailarines que están participando de este training, los que a partir del lunes empezarán a trabajar con el coreógrafo Raúl Candal.
Revelli, que integró el elenco durante 22 años, y ahora enseña en la Asociación Arte y Cultura de Buenos Aires, conversó con LA GACETA y sostuvo, a modo de reflexión: "a los bailarines nos gusta el sacrificio". Ante una consulta, recordó con nostalgia que en los años 80 sumaban 70 los miembros del Estable.

- ¿Cómo está preparando a los bailarines?
- Son rutinas con las barras, principalmente, ejercicios preparatorios que permiten después el trabajo en el centro. Todo está determinado en la danza, no hay nada que inventar, digamos. Se puede responder a tal o cual estilo, algunos pondrán más velocidad o lentitud a los movimientos, pero no hay diferencias. El cuerpo debe estar en condiciones, si no, te podés lesionar. Porque no cualquiera se puede parar en punta de pie...

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- El físico sobre todo, en muy buenas condiciones...
- Sí, porque se realiza un gran esfuerzo, y a diferencia de la gimnasia artística, tenés que aparentar que no hacés ninguno; y si te acalambrás, por ejemplo, te la tenés que aguantar, hacer como si nada sucedió. Ocurre con los jóvenes que cargan mucha adrenalina o realizan un exceso de fuerza y no calculan bien la resistencia. Además, hay muchas cosas que influyen cuando se baila, como el tipo de piso y la misma temperatura.

- ¿La preparación física del bailarín busca la belleza?
- Trabajamos con lo que llamamos línea, que es lo que permite el balance del cuerpo: si un cuerpo se inclina hacia abajo, por ejemplo, los brazos deben marcar una línea, y ocurre otro tanto con las piernas. Línea, equilibrio, balance, simetría y armonía. Desde este punto de vista, el trabajo del bailarín con el cuerpo aspira a la belleza.

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