Un menor de 16 años que había sido baleado hace cinco días en barrio Villa Sargento Lai, al sur de la capital, murió ayer en el hospital Padilla. Por el crimen, la Policía está tras los pasos de un tal “Jesusito”.
El 20, poco después de las 5, Gustavo Alexis Torres Sosa estaba sentado en la vereda de su casa, ubicada en pasaje Victoriano de la Plaza 1.786.
Según la versión que logró relatarles a los investigadores, un muchacho apareció de la nada, y sin mediar palabra, le dio un disparo con una “tumbera” en el abdomen.
En terapia intensiva
Torres Sosa fue trasladado de urgencia al Padilla, donde fue operado y permaneció internado terapia intensiva.
Ayer a las 14, el menor falleció de un paro cardiorrespiratorio, según el parte brindado a la Policía por la médica Mariela Gómez. Antes de morir, logró identificar a “Jesusito” como el autor del crimen.

Tras el sospechoso
El caso es investigado por personal a cargo del área investigativa de la seccional 4a, a cargo de Cándido Galván. “Tenemos gente en lugares estratégicos buscando al causante”, indicó el comisario Mario Alfredo Rojas, jefe de Zona III.
Si bien en un primer momento se creía que el “Jesusito” señalado por Torres Sosa era el menor que fue capturado en varias ocasiones por la Policía, los investigadores se percataron luego de que se trataba de otro menor.
Al parecer, el acusado -que ya tendría antecedentes policiales- está escondido en un barrio al sur de la capital.
Macabro hallazgo
Un macabro hallazgo conmocionó a los vecinos de Camino de Sirga y San Martín, al límite entre las localidades de Yerba Buena y El Manantial. A las 21 del lunes, personal de la Unidad Regional Norte, al mando los comisarios Julio López y Víctor Pacheco, halló un pequeño féretro a la orilla del canal. Al abrirlo, los policías encontraron restos óseos humanos y el cadaver de un perro degollado. “Al parecer, formaba parte de un ritual satánico”, afirmaron fuentes policiales.








