Un halo de misterio cubre el crimen de Cabrera

El joven de 26 años que había sido baleado hace 17 días a la salida de una fiesta murió ayer a la madrugada en el Centro de Salud.

DESENLACE TRAGICO. Cabrera era padre de una nena de cuatro años y trabajaba en una estación de servicio.  LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
DESENLACE TRAGICO. Cabrera era padre de una nena de cuatro años y trabajaba en una estación de servicio. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
25 Febrero 2009

El balazo que Roberto Cabrera recibió en "El Chivero" fue letal. El joven de 26 años agonizó durante 16 días en el Centro de Salud, ayer, finalmente, falleció. "Nadie se mete porque hay gente poderosa de por medio. Pero nosotros vamos a seguir luchando hasta que se haga justicia por mi primo", expresó indignado Guillermo Romagnoli.
Aunque testigos y familiares de Cabrera apuntan a un menor de 17 años como autor del crimen, un hombre identificado como D. se presentó ayer en la sede de Tribunales de avenida Sarmiento al 400 y dijo ser el asesino. El fiscal Arnoldo Suasnábar ordenó su aprehensión.
La madrugada del domingo 8, Cabrera se encontraba con un grupo de amigos en un salón de República del Líbano al 1.100, festejando un cumpleaños. Poco después de las 3, las puertas del salón se cerraron y la fiesta terminó. Sin embargo, varios jóvenes de diferentes grupos se quedaron escuchando música con los estéreos de sus autos en la esquina de Italia y avenida República del Líbano. Entre ellos estaba Cabrera.
En determinado momento, una camioneta Toyota Hilux gris sin chapa patente llegó al lugar. Luego de cruzar insultos con un grupo de muchachos, el adolescente que conducía y otro menor sacaron sus armas de fuego y comenzaron a disparar. "Tiraban la bulto", aseguran los investigadores. Sin embargo, algunos testigos indican que los disparos tenían como trasfondo un conflicto de vieja data. "Desgraciadamente, uno de los proyectiles le dio en el estómago a Cabrera, que nada tenía que ver con lo que pasaba ahí", aseguró una fuente policial. La bala lo atravesó, dejándole destrozados varios órganos internos. Manuel Villagra, un joven que estaba en la fiesta, llevó al herido al Centro de Salud. Allí estuvo internado hasta ayer a la medianoche. Según el parte médico, murió como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio.
En el caso trabajaba personal de la seccional 6a, pero luego de la muerte de Cabrera se hizo cargo la División Homicidios y Delitos Complejos. "Desde el primer momento se le pidió a la fiscalía órdenes de allanamiento y de detención contra el menor que acusa la familia de la víctima", indicó el comisario Rubén Barrionuevo, jefe de la seccional. Sin embargo, los parientes de Cabrera se mostraron contrariados por las decisiones que tomaron los investigadores. "Todavía no entiendo por qué no hay detenidos. Todo el mundo vio al chico que hizo los tiros, hay grabaciones, está todo. Desde el principio se sabía que esto era un hecho grave, pero se caratuló la causa como lesiones con arma de fuego. ¿Cómo puede ser esto, si mi primo se estaba muriendo en un hospital?", resaltó Romagnoli. Ofuscado, agregó: "está todo manchado, porque la familia del asesino tiene contactos y dinero. Algunos hablaban de enfrentamientos entre barrabravas, y eso nunca pasó. Roberto era una persona de bien; ya se nos ha ido, pero necesitamos que se investigue y se sepa la verdad". "Era un tipo laburador. No tenía maldad; por eso fue tanta gente a despedirlo", dijo Gabriel Atzeri, de 32 años, primo de Cabrera, quien se encontraba en el velorio del joven.
Ayer, horas después de conocerse la muerte de Cabrera, se presentó D. en la Fiscalía VII. Pese a este arresto, Mario Leiva Haro, abogado de la familia Cabrera, indicó que hay testigos y pruebas de que el crimen fue perpetrado por el menor que conducía la Hylux. Según fuentes judiciales, el adolescente acusado está citado a declarar hoy ante la jueza de Menores Nora Wexler.

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