El joven de 25 años que había sido baleado el domingo a la madrugada en el “El Chivero” durante un confuso episodio, sufrió ayer un paro cardíaco, pero los médicos lograron estabilizarlo, según informaron fuentes del Centro de Salud, donde permanece internado el muchacho. Según la denuncia policial, Roberto Cabrera recibió un disparo en el tórax cuando estaba con un grupo de amigos en la esquina de avenida Mitre e Italia, a la salida de una fiesta.
Herida grave
A las 4, un joven llegó en una camioneta y comenzó a disparar contra otros muchachos que estaban parados allí. “Nosotros no teníamos nada que ver”, dijo Walter Atzeri, primo de la víctima. Uno de esos tiros fue a parar en el tórax de Cabrera. Sus amigos lo trasladaron en remise al Centro de Salud, donde quedó internado en estado grave. Ayer a las 5, el joven sufrió una descompensación que casi le cuesta la vida, según los médicos. Su madre lo acompaña en todo momento y como expresó hace unos días a LA GACETA, “Estoy desesperada, mi hijo esta muy grave”, se lamentó María Catalina Atzeri, madre del joven. El comisario Rubén Barrionuevo, jefe de la seccional 6a, resaltó: “se está investigando a fondo. Hay testigos que señalan a una persona que habría efectuado los disparos”, dijo. “No llegó a ser una masacre porque Dios es grande”, dijo un vecino consultado por LA GACETA.








