BUENOS AIRES.- Un cargamento de 2.000 kilos de efedrina que había sido abandonado por una empresa farmacéutica fue secuestrado ayer en el sector de importaciones del aeropuerto de Ezeiza por orden del juez federal de Campana, Federico Faggionato Márquez.
Según fuentes policiales, el precursor químico pertenecía a la firma Compañía Farmacéutica Argentina, que -se sospecha- importó en los últimos meses unos 9.000 kilos en total, de los cuales llegó a vender unos 7.000.
Los investigadores desconocen el destino de esa efedrina, pero se cree que había sido abandonada en mayo, cuando se desbarató un laboratorio de drogas clandestino que funcionaba en Ingeniero Maschwitcz.
Según el comisionado Honorio Rodríguez, jefe de Drogas Ilícitas de Zárate-Campana, a partir de allí se realizaron 160 operativos en busca de efedrina, y al parecer la firma optó por dejar el remanente en el aeropuerto para no levantar sospechas.
Por otra parte, en el marco de esta causa, el juez Faggionato Márquez sobreseyó al empresario Hernán De Carli, al jefe de calle de la comisaría de General Rodríguez, Darío Atrio, al agente del Servicio Penitenciario Miguel Lombardi y a la ex funcionaria de la municipalidad local, Cristina Otero, investigada como posible contacto de un cartel mexicano para alquilar un galpón. Todos ellos habían estado presos en el marco del caso “la ruta de la efedrina”, pero se les dictó la falta de mérito y ahora se los desvinculó definitivamente.
Habían sido vinculados con los crímenes de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, cuyos cuerpos acribillados fueron hallados el 13 de agosto en General Rodríguez. (Télam)







