Juzgan desde hoy a cinco imputados de vender éxtasis

Los acusados, según la causa, conformaban una organización que traía droga a Tucumán. Los investigadores creen que los sospechosos comercializaban pastillas de uso ilegal en boliches "selectos" de la capital.

PROCEDIMIENTO. Personal de Drogas Peligrosas de la Policía Federal comenzó los operativos en 2004. LA GACETA / HECTOR PERALTA
PROCEDIMIENTO. Personal de Drogas Peligrosas de la Policía Federal comenzó los operativos en 2004. LA GACETA / HECTOR PERALTA
11 Febrero 2009

En los próximos días se sabrá si los acusados son inocentes o si realmente traían droga para venderla en boliches “selectos” de la provincia. Desde hoy, el Tribunal Oral en lo Federal juzgará a cinco imputados en el marco de una causa vinculada con la comercialización de éxtasis en Tucumán, iniciada hace casi cinco años.
A las 9.30, los jueces María Alicia Noli, Carlos Enrique Ignacio Jiménez Montilla y Gabriel Eduardo Casas darán por iniciada la primera audiencia. En el banquillo estarán Gerardo Ariel Epelbaum, Pablo Sebastián Silva, Gonzalo Javier Farías, Ramón Diéguez y Christian Ariel Aquines Wartski. El fiscal será Alfredo Terraf.
El 27 de febrero de 2004, la Policía Federal interceptó un discjockey oriundo de Buenos Aires en la zona de la terminal de ómnibus. Según la investigación, el hombre tenía ocultas entre varios discos “bochitas” de cocaína. Los policías lo interrogaron y brindó datos sobre la existencia de un grupo que, se presume, vendía éxtasis en la provincia. Siete meses después, personal de la sección Drogas Peligrosas de la Policía Federal arrestó al DJ riojano Aquines Wartski y a su novia, Silvina Jorge. Los policías aseguran que transportaban 160 pastillas de éxtasis. Sobre la base de estos elementos, el entonces juez Jorge Parache ordenó la detención de los cinco sospechosos. A Diéguez, la Justicia Federal le imputa organización y financiamiento para el tráfico de estupefacientes, y el facilitamiento de un lugar para que concurran personas con el objeto de usar drogas. Los investigadores consideran que el éxtasis se distribuía en los boliches “Nocturno” y “Tjanaima”, ambos propiedad del empresario. Será defendido por los abogados Arnaldo Ahumada y Fernanda Battig. Según la causa, Epelbaum (representado por Carolina Epelbaum), Aquines Wartski (asistido por el defensor oficial Ciro Lo Pinto) y Frías (defendido por Patricia Carugatti) están vinculados a la presunta organización, ya que trabajaban en “Nocturno” o en “Tjanaima”.
En tanto, Silva (representado por José Salas Correa) es acusado de ser el nexo por medio del cual Epelbaum y Aquines Warstki adquirían las pastillas de éxtasis y las traían a la provincia. Entre las pruebas, se encuentran una serie de escuchas telefónicas que los investigadores realizaron desde un spa ubicado en Yerba Buena, propiedad de Epelbaum. Los pesquisas creen que desde allí se realizaban llamados a Buenos Aires para orquestar el tráfico de estupefacientes.
El éxtasis es una droga sintética psicoactiva con propiedades alucinógenas. Según especialistas, su consumo produce daño cerebral. Su distribución suele estar vinculada a boliches y fiestas privadas, y se adquiere a $ 45 o $ 65 la dosis, según la calidad de la droga.

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