Greenpeace culpó a la deforestación

Según los expertos, Tartagal es una de las zonas más afectadas por los desmontes. Acusan falta de políticas para el cuidado del medio ambiente.

09 Febrero 2009

SALTA.- La organización ambientalista Greenpeace aseguró hoy que el alud de barro y agua que arrasó viviendas y autos en la ciudad salteña de Tartagal es consecuencia directa de la destrucción de los bosques nativos.

Según los expertos, la zona inundada es una de las más afectadas por los desmontes realizados para ampliar la frontera agrícola y sufre los impactos de la explotación maderera.

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En un documento, la organización señaló que, tal como ocurrió en 2006, las inundaciones en el norte de Salta son consecuencia directa del irracional proceso de destrucción al que se encuentran sometidos los últimos bosques nativos, ante la falta de una política firme contra los desmontes.

El informe difundido por los ambientalistas destacó que es una de las provincias con mayores niveles de deforestación del país". Según las estadísticas, la superficie deforestada entre 1998 y 2002 fue de 194.389 hectáreas, pero en los cuatro años siguientes el número se duplicó hasta alcanzar las 414.934 hectáreas.

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Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de la organización, explicó que "las altas precipitaciones, sumado a la pérdida de cobertura vegetal, incluso casi a la vera de los ríos, generaron un verdadero cóctel destructivo".

El grupo ambientalista señaló que los desmontes aumentaron durante 2007, cuando el gobierno local autorizó la tala de más de 400.000 hectáreas, al mismo tiempo que el Congreso aprobó la Ley de Bosques, todavía sin promulgar por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

En diciembre, la Corte Suprema de Justicia respaldó un recurso de amparo presentado por comunidades originarias salteñas y ordenó a las autoridades locales suspender la tala de árboles. (DyN)

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