04 Febrero 2003 Seguir en 
HOUSTON.- Grupos de búsqueda revisaban ayer jardines suburbanos y remotas zonas de Texas en busca de más fragmentos del transbordador Columbia y de restos de los siete tripulantes que murieron el sábado, cuando la nave se desintegró en pleno vuelo, 16 minutos antes del aterrizaje. Los expertos de la NASA centran su investigación en un recalentamiento del lado izquierdo del Columbia, producto de un incidente registrado durante el lanzamiento, el 16 de enero pasado, como causa de la tragedia. Paralelamente, una junta independiente hará su propia investigación. Este equipo tendrá a su disposición un registro de crecientes problemas de seguridad en la NASA en los pasados años, incluyendo falta de presupuesto y despidos de expertos. Harold Gehman, un almirante retirado que investigó el atentado contra el buque militar estadounidense "Cole", en Yemen, dirigirá la tarea de esta junta de expertos.
Más fondos
La NASA había retirado a cinco de los nueve miembros de un panel de seguridad, informó el diario "The New York Times", luego de que el panel advirtió que el transbordador podría sufrir problemas de seguridad si no se incrementaba el presupuesto de la agencia. El financiamiento para la NASA, que ha estado bajo el microscopio desde el accidente del Columbia, recibiría para 2004 un aumento de U$S 500 millones, y se iría a U$S 15.500 millones, de acuerdo con el proyecto de presupuesto presentado ayer por Bush. Algunos de los expertos que cuestionaron los despidos en la NASA dijeron que el retiro de esos panelistas era un intento de evitar sus críticas. En repudio por esos despidos, el almirante retirado Bernard Kauderer renunció al panel de la Asesoría de Seguridad Aeroespacial de la NASA, que supervisa la seguridad de las operaciones. La agencia espacial reconoció que esas personas fueron retiradas, pero aclaró que había cambiado la composición del grupo para poder sumar miembros más jóvenes y con más conocimientos.
Antecedentes
En abril de 2001, en un informe al Congreso, un panel federal de seguridad expresó su creciente preocupación en materia de seguridad -luego de 15 años- en la NASA. "Nunca estuve tan preocupado como ahora por la seguridad del transbordador espacial", dijo entonces ante el Congreso el doctor Richard Blomberg, vocero del panel. "Todos mis instintos sugieren que la situación actual está plantando las semillas para el peligro en el futuro", afirmó.
Cuando George W. Bush asumió la presidencia, una comisión del Parlamento encontró en 2001 que la fuerza laboral del programa de transbordadores había declinado tanto que se había reducido la capacidad de la NASA para mantenerlo seguro. Muchas áreas clave no contaban con suficiente personal calificado y los trabajadores que quedaban presentaban síntomas de exceso de trabajo. (Télam/Reuter/Especial)
Aislados en la estación espacial
MOSCU.- El desastre del transbordador espacial Columbia podría poner en riesgo la operación de la Estación Espacial Internacional (EEI) y dejar aislados a los astronautas que están a bordo de la nave hasta que Rusia envíe una tripulación de reemplazo. El comandante estadounidense de la EEI, Ken Bowersox, su compatriota el ingeniero de vuelo Donald Pettit, y el cosmonauta ruso Nikolai Budarin, que presenta una afección cardíaca, deberían ser reemplazados en marzo. Pero ahora, con la decisión de la NASA de mantener en tierra sus otros tres transbordadores, el Atlantis, programado para llevar a la tripulación de reemplazo, no podría hacer esa tarea.
El salvavidas
De esa forma, los tres tripulantes de la EEI, que han estado en la nave orbital desde noviembre, dependen del envío de una cápsula espacial rusa o de la que sirve de "salvavidas" en la propia EEI. "No los dejaremos en el espacio sin comida ni combustible", dijo Yuri Grigoryev, de la corporación RKK Energía, que construye las cápsulas Soyuz. El próximo vuelo de una Soyuz, la única cápsula de Rusia que lleva tripulación a la EEI, está programado para abril. En el peor de los casos, la tripulación de la EEI puede utilizar la Soyuz que ahora está sujeta a la EEI. (Reuter)
Más fondos
La NASA había retirado a cinco de los nueve miembros de un panel de seguridad, informó el diario "The New York Times", luego de que el panel advirtió que el transbordador podría sufrir problemas de seguridad si no se incrementaba el presupuesto de la agencia. El financiamiento para la NASA, que ha estado bajo el microscopio desde el accidente del Columbia, recibiría para 2004 un aumento de U$S 500 millones, y se iría a U$S 15.500 millones, de acuerdo con el proyecto de presupuesto presentado ayer por Bush. Algunos de los expertos que cuestionaron los despidos en la NASA dijeron que el retiro de esos panelistas era un intento de evitar sus críticas. En repudio por esos despidos, el almirante retirado Bernard Kauderer renunció al panel de la Asesoría de Seguridad Aeroespacial de la NASA, que supervisa la seguridad de las operaciones. La agencia espacial reconoció que esas personas fueron retiradas, pero aclaró que había cambiado la composición del grupo para poder sumar miembros más jóvenes y con más conocimientos.
Antecedentes
En abril de 2001, en un informe al Congreso, un panel federal de seguridad expresó su creciente preocupación en materia de seguridad -luego de 15 años- en la NASA. "Nunca estuve tan preocupado como ahora por la seguridad del transbordador espacial", dijo entonces ante el Congreso el doctor Richard Blomberg, vocero del panel. "Todos mis instintos sugieren que la situación actual está plantando las semillas para el peligro en el futuro", afirmó.
Cuando George W. Bush asumió la presidencia, una comisión del Parlamento encontró en 2001 que la fuerza laboral del programa de transbordadores había declinado tanto que se había reducido la capacidad de la NASA para mantenerlo seguro. Muchas áreas clave no contaban con suficiente personal calificado y los trabajadores que quedaban presentaban síntomas de exceso de trabajo. (Télam/Reuter/Especial)
MOSCU.- El desastre del transbordador espacial Columbia podría poner en riesgo la operación de la Estación Espacial Internacional (EEI) y dejar aislados a los astronautas que están a bordo de la nave hasta que Rusia envíe una tripulación de reemplazo. El comandante estadounidense de la EEI, Ken Bowersox, su compatriota el ingeniero de vuelo Donald Pettit, y el cosmonauta ruso Nikolai Budarin, que presenta una afección cardíaca, deberían ser reemplazados en marzo. Pero ahora, con la decisión de la NASA de mantener en tierra sus otros tres transbordadores, el Atlantis, programado para llevar a la tripulación de reemplazo, no podría hacer esa tarea.
El salvavidas
De esa forma, los tres tripulantes de la EEI, que han estado en la nave orbital desde noviembre, dependen del envío de una cápsula espacial rusa o de la que sirve de "salvavidas" en la propia EEI. "No los dejaremos en el espacio sin comida ni combustible", dijo Yuri Grigoryev, de la corporación RKK Energía, que construye las cápsulas Soyuz. El próximo vuelo de una Soyuz, la única cápsula de Rusia que lleva tripulación a la EEI, está programado para abril. En el peor de los casos, la tripulación de la EEI puede utilizar la Soyuz que ahora está sujeta a la EEI. (Reuter)





