03 Febrero 2003 Seguir en 
HOUSTON.- Un incidente ocurrido durante el despegue del Columbia, no registrado debidamente, podría haber sido la causa del accidente. Unos siete minutos antes de haberse desintegrado la nave, en el ala izquierda del transbordador comenzaron a registrarse anomalías en las lecturas de los sensores hidráulicos y un fuerte aumento de la temperatura.
El director de vuelos de la NASA, Milt Helflin, precisó que a las 7.53 el control en tierra vio mediciones erráticas de los sensores de temperatura de los sistemas hidráulicos. Esa misma ala perdió algunos azulejos resistentes al calor en el momento del lanzamiento -el 16 de enero-, cuando un fragmento suelto de material aislante de un cohete impulsor sólido golpeó contra el ala izquierda. El incidente fue observado por los controladores de tierra, pero no lo consideraron relevante, ya que en otras oportunidades también se produjeron pérdidas de azulejos aislantes durante el despegue, dijo un vocero de la agencia espacial. Sin embargo, este hecho, más la posibilidad de que el ingreso a la atmósfera se haya producido en forma incorrecta, podría ser una línea principal de investigación.
La falta de seguridad
Según un ex ingeniero de la NASA, la agencia recibió reiteradas advertencias de parte de expertos sobre la deficiente seguridad de su programa espacial. En declaraciones a la prensa británica, Don Nelson, quien se jubiló en 1999 tras 36 años de servicio, sostuvo que la NASA ignoró sistemáticamente el insistente llamado de los expertos para desarrollar mejores modelos de salvación para las tripulaciones. Además agregó que la cultura de la seguridad en la NASA se fue deteriorando. (Reuter/DPA)
ANTES Y DESPUES
HACE 17 AÑOS.- El Columbia se desintegró sobre el Estado de Texas 17 años después de la explosión que destruyó al transbordador espacial Challenger, el 28 de enero de 1986, un minuto después de su despegue de Cabo Cañaveral. También murieron entonces los siete tripulantes -cinco varones y dos mujeres-. Esa vez la causa fue una fuga de gas en el cohete derecho. En la explosión, el módulo de la tripulación se separó de la bola de fuego y se precipitó en picada desde una altura de 15.200 metros durante dos minutos y medio, para caer en el mar. (Especial)
EL VETERANO.- En 2001, la NASA había evaluado la posibilidad de retirar de servicio al Columbia, pero finalmente decidió mantenerlo. Era el más viejo de la flota y ya había experimentado problemas de ingeniería durante sus 20 años de carrera. Fue sometido a una profunda remodelación. Sin embargo, ninguno de esos problemas previos contribuyó a la tragedia. El transbordador de U$S 2.000 millones y 90 toneladas era más pesado que otras naves de la flota. (Especial)
SOUVENIR.- La gente vendía ayer, a través de eBay, supuestos restos de la nave, pese a que la NASA advirtió que el material está contaminado. Las ofertas aparecieron en la popular página de subastas de Internet a partir de las 6.30. Apareció una serie de anuncios a lo largo del día. Algo similar ocurrió poco después de los ataques del 11 de setiembre de 2001. (Reuter)
El Papa pidió oraciones por los astronautas
ROMA.- El papa Juan Pablo II pidió ayer a todos los creyentes del mundo una oración por los siete astronautas del Columbia. "La dolorosa noticia de la desintegración del transbordador causó olas de emoción en los corazones de todo el mundo", dijo durante su acostumbrado Angelus semanal ante la Plaza de San Pedro. "Invito a todos a orar por las víctimas del accidente", agregó el Santo Padre, de 82 años, ante cientos de fieles reunidos en la plaza. "En estos momentos extremos, espiritualmente estoy cerca de los familiares de las víctimas. Les aseguro que me acordaré de ellos en mis oraciones", concluyó.
Mensajes de pesar
Líderes de todo el mundo expresaron su congoja y su tristeza por la tragedia del Columbia. En India y en Israel, de donde eran originarios dos de los siete astronautas muertos en el accidente, se vivió una jornada de luto y conmoción. El primer ministro británico, Tony Blair, fue uno de los primeros líderes europeos que escribió cartas de condolencia al presidente estadounidense George W. Bush y al primer ministro israelí, Ariel Sharon.
También Cuba expresó sus condolencias al gobierno y al pueblo de Estados Unidos por la catástrofe. "En este momento de pesar -dijo la cancillería de La Habana- expresamos, especialmente a los familiares de los astronautas fallecidos, la solidaridad del pueblo y el gobierno de Cuba". La misión cubana en la ONU, en testimonio de respeto y apoyo al pueblo norteamericano, mantendrá la bandera nacional a media asta, durante los días en que se decrete duelo en Estados Unidos. (DPA/Télam)
El director de vuelos de la NASA, Milt Helflin, precisó que a las 7.53 el control en tierra vio mediciones erráticas de los sensores de temperatura de los sistemas hidráulicos. Esa misma ala perdió algunos azulejos resistentes al calor en el momento del lanzamiento -el 16 de enero-, cuando un fragmento suelto de material aislante de un cohete impulsor sólido golpeó contra el ala izquierda. El incidente fue observado por los controladores de tierra, pero no lo consideraron relevante, ya que en otras oportunidades también se produjeron pérdidas de azulejos aislantes durante el despegue, dijo un vocero de la agencia espacial. Sin embargo, este hecho, más la posibilidad de que el ingreso a la atmósfera se haya producido en forma incorrecta, podría ser una línea principal de investigación.
La falta de seguridad
Según un ex ingeniero de la NASA, la agencia recibió reiteradas advertencias de parte de expertos sobre la deficiente seguridad de su programa espacial. En declaraciones a la prensa británica, Don Nelson, quien se jubiló en 1999 tras 36 años de servicio, sostuvo que la NASA ignoró sistemáticamente el insistente llamado de los expertos para desarrollar mejores modelos de salvación para las tripulaciones. Además agregó que la cultura de la seguridad en la NASA se fue deteriorando. (Reuter/DPA)
ANTES Y DESPUES
HACE 17 AÑOS.- El Columbia se desintegró sobre el Estado de Texas 17 años después de la explosión que destruyó al transbordador espacial Challenger, el 28 de enero de 1986, un minuto después de su despegue de Cabo Cañaveral. También murieron entonces los siete tripulantes -cinco varones y dos mujeres-. Esa vez la causa fue una fuga de gas en el cohete derecho. En la explosión, el módulo de la tripulación se separó de la bola de fuego y se precipitó en picada desde una altura de 15.200 metros durante dos minutos y medio, para caer en el mar. (Especial)
EL VETERANO.- En 2001, la NASA había evaluado la posibilidad de retirar de servicio al Columbia, pero finalmente decidió mantenerlo. Era el más viejo de la flota y ya había experimentado problemas de ingeniería durante sus 20 años de carrera. Fue sometido a una profunda remodelación. Sin embargo, ninguno de esos problemas previos contribuyó a la tragedia. El transbordador de U$S 2.000 millones y 90 toneladas era más pesado que otras naves de la flota. (Especial)
SOUVENIR.- La gente vendía ayer, a través de eBay, supuestos restos de la nave, pese a que la NASA advirtió que el material está contaminado. Las ofertas aparecieron en la popular página de subastas de Internet a partir de las 6.30. Apareció una serie de anuncios a lo largo del día. Algo similar ocurrió poco después de los ataques del 11 de setiembre de 2001. (Reuter)
ROMA.- El papa Juan Pablo II pidió ayer a todos los creyentes del mundo una oración por los siete astronautas del Columbia. "La dolorosa noticia de la desintegración del transbordador causó olas de emoción en los corazones de todo el mundo", dijo durante su acostumbrado Angelus semanal ante la Plaza de San Pedro. "Invito a todos a orar por las víctimas del accidente", agregó el Santo Padre, de 82 años, ante cientos de fieles reunidos en la plaza. "En estos momentos extremos, espiritualmente estoy cerca de los familiares de las víctimas. Les aseguro que me acordaré de ellos en mis oraciones", concluyó.
Mensajes de pesar
Líderes de todo el mundo expresaron su congoja y su tristeza por la tragedia del Columbia. En India y en Israel, de donde eran originarios dos de los siete astronautas muertos en el accidente, se vivió una jornada de luto y conmoción. El primer ministro británico, Tony Blair, fue uno de los primeros líderes europeos que escribió cartas de condolencia al presidente estadounidense George W. Bush y al primer ministro israelí, Ariel Sharon.
También Cuba expresó sus condolencias al gobierno y al pueblo de Estados Unidos por la catástrofe. "En este momento de pesar -dijo la cancillería de La Habana- expresamos, especialmente a los familiares de los astronautas fallecidos, la solidaridad del pueblo y el gobierno de Cuba". La misión cubana en la ONU, en testimonio de respeto y apoyo al pueblo norteamericano, mantendrá la bandera nacional a media asta, durante los días en que se decrete duelo en Estados Unidos. (DPA/Télam)





