03 Febrero 2003 Seguir en 
Las lluvias de enero se caracterizaron por ser dispares en la provincia.
En general, favorecieron a los cultivos de caña y al citrus, pero hubo sojeros y maiceros que extrañaron el agua durante el mes que acaba de concluir.
"En el área central, el volumen precipitado en enero fue similar al que se esperaba para el período", señala un informe del INTA Famaillá -al que accedió LA GACETA-, elaborado por Rubén Pedraza, responsable de la sección Agrometeorología de la entidad.
El especialista reveló que las lluvias se concentraron desde el 17 al 21 de enero, y precisó que, de acuerdo con los pronósticos, no se esperan nuevas precipitaciones hasta mediados de esta semana.
Durante enero de 2003, la Estación Experimental del INTA Famaillá registró 258,1 milímetros de lluvias, y lo normal para la zona central son 264,9 milímetros. "Es decir que hay un déficit de solamente 6,8 milímetros", dice el informe.
Pedraza señala que en los primeros diez días del mes pasado, el volumen precipitado alcanzó 37,7 milímetros. "Según las estadísticas, lo normal debía ser 69,9 milímetros; es decir llovió sólo un 54% de lo esperado", precisa. El especialista remarca que esta situación fue favorable para las actividades del campo, que venían arrastrando retrasos en sus campañas, ya que en diciembre de 2002 la frecuencia de precipitaciones fue un 30% mayor de lo esperado. "En consecuencia, durante los primeros días de enero, las tareas se realizaron sin mayores inconvenientes. A la vez, la humedad del suelo se mantuvo en niveles aceptables", agregó.
Concentración
El INTA Famaillá señala que en los segundos diez días de enero hubo mayor volumen y frecuencia de precipitaciones, sobre todo a partir del día l7. "Hasta las 9 horas del día 18 precipitaron 104,8 milímetros, seguidos de 8,5 milímetros hasta las 9 del día 19", añade. Nuevamente, hasta el 21 llovieron 50,4 milímetros. Esto totaliza en la segunda década del mes 190,8 milímetros de lluvias, cuando estadísticamente se esperaban 90 milímetros, agrega el especialista.
En los últimos diez días del mes, la lluvia alcanzó a 29,6 milímetros, según el INTA Famaillá, cuando lo normal para el período son l00,8 milímetros.
"El volumen precipitado hace que, a pesar de la alta evaporación y evapotranspiración potencial registradas, no se registren problemas en cuanto a la humedad del suelo", sostuvo Pedraza. Explicó que los niveles de humedad están por encima de los valores normales para la profundidad de l5, 30 y 60 centímetros. "Por lo tanto, pueden esperarse nuevas lluvias frecuentes que, estadísticamente, se darán en los próximos meses", indicó.
En febrero la soja de Tucumán demanda gran cantidad de agua, porque comienza la etapa de floración. "El INTA Pergamino pronosticó un ?Niño moderado?, o sea con lluvias intermitentes para todo el verano, hasta junio", concluyó Pedraza.
En general, favorecieron a los cultivos de caña y al citrus, pero hubo sojeros y maiceros que extrañaron el agua durante el mes que acaba de concluir.
"En el área central, el volumen precipitado en enero fue similar al que se esperaba para el período", señala un informe del INTA Famaillá -al que accedió LA GACETA-, elaborado por Rubén Pedraza, responsable de la sección Agrometeorología de la entidad.
El especialista reveló que las lluvias se concentraron desde el 17 al 21 de enero, y precisó que, de acuerdo con los pronósticos, no se esperan nuevas precipitaciones hasta mediados de esta semana.
Durante enero de 2003, la Estación Experimental del INTA Famaillá registró 258,1 milímetros de lluvias, y lo normal para la zona central son 264,9 milímetros. "Es decir que hay un déficit de solamente 6,8 milímetros", dice el informe.
Pedraza señala que en los primeros diez días del mes pasado, el volumen precipitado alcanzó 37,7 milímetros. "Según las estadísticas, lo normal debía ser 69,9 milímetros; es decir llovió sólo un 54% de lo esperado", precisa. El especialista remarca que esta situación fue favorable para las actividades del campo, que venían arrastrando retrasos en sus campañas, ya que en diciembre de 2002 la frecuencia de precipitaciones fue un 30% mayor de lo esperado. "En consecuencia, durante los primeros días de enero, las tareas se realizaron sin mayores inconvenientes. A la vez, la humedad del suelo se mantuvo en niveles aceptables", agregó.
Concentración
El INTA Famaillá señala que en los segundos diez días de enero hubo mayor volumen y frecuencia de precipitaciones, sobre todo a partir del día l7. "Hasta las 9 horas del día 18 precipitaron 104,8 milímetros, seguidos de 8,5 milímetros hasta las 9 del día 19", añade. Nuevamente, hasta el 21 llovieron 50,4 milímetros. Esto totaliza en la segunda década del mes 190,8 milímetros de lluvias, cuando estadísticamente se esperaban 90 milímetros, agrega el especialista.
En los últimos diez días del mes, la lluvia alcanzó a 29,6 milímetros, según el INTA Famaillá, cuando lo normal para el período son l00,8 milímetros.
"El volumen precipitado hace que, a pesar de la alta evaporación y evapotranspiración potencial registradas, no se registren problemas en cuanto a la humedad del suelo", sostuvo Pedraza. Explicó que los niveles de humedad están por encima de los valores normales para la profundidad de l5, 30 y 60 centímetros. "Por lo tanto, pueden esperarse nuevas lluvias frecuentes que, estadísticamente, se darán en los próximos meses", indicó.
En febrero la soja de Tucumán demanda gran cantidad de agua, porque comienza la etapa de floración. "El INTA Pergamino pronosticó un ?Niño moderado?, o sea con lluvias intermitentes para todo el verano, hasta junio", concluyó Pedraza.





