02 Febrero 2003 Seguir en 
La sostenida baja del dólar obliga a buscar nuevas opciones de inversión para los ahorristas. Algunos instrumentos son conocidos, otros están cobrando relevancia de a poco. Mientras el dólar no se consolide, una regla clave a seguir debería ser: inversiones en pesos con rendimientos superiores a 22% anual. Este último aspecto es importante, porque 22% anual es la inflación estimada en el programa monetario del Banco Central para este año. Por lo tanto, una inversión que rinda menos en el año probablemente no brindará ganancias en términos reales (es decir, descontando el aumento de precios).
Las siguientes son algunas de las opciones de inversión:
PLAZO FIJO: las tasas que pagan los bancos por depósitos a plazo fijo son una opción para ahorristas conservadores. Aunque en las últimas semanas descendieron los rendimientos por inmovilizaciones a más corto plazo (por ejemplo, a 30 días se llegó a pagar 27% anual durante la primera semana del año), la baja del dólar los volvió a posicionar como una variante a considerar.
LEBAC: se trata de Letras emitidas por el Banco Central, que realiza licitaciones todos los martes y jueves. Para participar en el tramo no competitivo se requiere un mínimo de $ 1.000. El tramo competitivo está reservado para grandes inversores que operan con montos por encima de $ 1 millón. Estos últimos son los que definen (a través de la subasta) la tasa de corte que luego deben aceptar los participantes del tramo no competitivo. Para tomar parte de una licitación de Lebac, se debe recurrir a un banco o a un agente de Bolsa, que son los autorizados a operar en las subastas que se realizan a través del sistema Siopel del Mercado Abierto Electrónico (MAE). En ningún caso los intermediarios cobran comisiones. Aunque las tasas de las Letras vienen cayendo en los últimos meses, siguen siendo una opción a tener en cuenta, sobre todo para aquellos ahorristas dispuestos a invertir a más largo plazo. El riesgo de incumplimiento de las Lebac es muy bajo, porque son Letras emitidas por el Central. Son escasos los casos a nivel mundial en los que un banco central entró en default con títulos emitidos por la propia autoridad monetaria. También es importante tener en cuenta que si se necesita disponer del efectivo ante de la fecha de vencimiento de las Lebac, éstas se pueden vender en el mercado secundario (Bolsa) con descuentos que oscilan entre 5% y 15%, dependiendo del plazo remanente del título. Según fuentes de dos bancos líderes del mercado local, desde noviembre pasado el monto de clientes particulares que participan en las licitaciones de Lebac subió 75%.
Buena perspectiva
ORO: fue la mejor inversión durante el año pasado, cuando subió 24% en dólares, lo que en pesos representa un alza de 322%. De esta forma, alcanzó su mayor nivel en los últimos seis años y medio. Desde el año pasado, muchos pequeños y medianos ahorristas comenzaron a volcarse por este metal. En lo que va de 2003 ya ganó casi 7% y la perspectiva es que siga en alza. Para los analistas, su precio seguirá subiendo en los próximos meses dado que la incertidumbre a nivel mundial (principalmente por un eventual ataque estadunidense a Irak) está haciendo que los inversores incrementen su demanda por activos seguros, entre los que se encuentra el oro.
EURO: es una inversión ideal para aquellos aún reticentes a desprenderse de dólares y pasarse a pesos. Comprar euros probablemente implique un rendimiento inferior al de otras opciones, pero de todas formas es más conveniente que quedarse con un dólar en franca baja. De hecho, la moneda común alcanzó ayer su mayor nivel en los últimos tres años al cotizar a 1,073 dólar. Además, los operadores estiman que durante los próximos meses el euro seguirá fortaleciéndose frente al resto de las monedas del mundo y, fundamentalmente, frente al dólar, dado que entre los inversores aún persisten serias dudas sobre la salud de la economía estadounidense.
BODEN 2007: se trata del bono en pesos que el Gobierno colocó entre ahorristas con pesos en el "corralón" y como compensación a los bancos. Tiene una tasa de 2% anual en pesos (muy baja), pero la ventaja es que el capital está protegido, ya que ajusta según la evolución de la inflación, pues se le aplica el CER. Vence dentro de cuatro años, pero comienza a devolver capital a partir de agosto de este año, en ocho cuotas semestrales. Al cotizar en el mercado con un descuento de 26%, se lo puede adquirir a precios baratos.
Las acciones son para audaces
Las acciones son una opción reservada para los inversores más audaces y predispuestos a inmovilizar sus fondos por un período no inferior a 3 meses, dado que pueden estar sujetas a variaciones bruscas en el corto plazo. La inversión se realiza en pesos, con lo cual la ganancia puede incrementarse en un contexto de baja del dólar. De hecho, entre junio y diciembre del año pasado, el índice Merval -que agrupa a las acciones líderes del mercado- creció más de 60% medido en dólares. Para invertir en la Bolsa, se debe contactar a un agente o sociedad de Bolsa. Estos cobran una comisión que oscila entre 0,25% y 0,75% del volumen operado. Por eso se recomienda que quien desee comprar acciones disponga de por lo menos $ 5.000. Para los pequeños ahorristas, las acciones de compañías que lucen más atractivas son las de alta liquidez, un sólido plan de negocios e ingresos estables. En este lote se ubican las vinculadas a la industria agropecuaria y las petroleras. Para los más osados, los papeles de los bancos y empresas relacionadas a los servicios públicos (telefónicas, gas, etcétera) son atractivos dado que están subvaluados. Hasta hace unos meses, casi la mitad de las operaciones en el Mercado de Valores (Merval) se realizaba con certificados de compras de acciones de compañías extranjeras, denominados Cedear. Pero, como siguen la evolución de la compañía que cotiza en dólares en el exterior, dejaron por el momento de ser una opción atractiva.
Análisis del dólar futuro
Otra variante a considerar es el dólar futuro. En la Bolsa de comercio de Buenos Aires se opera el índice Indol. Actualmente, se pueden suscribir contratos a futuro con un monto mínimo de U$S 1.000, pero la inversión inicial requiere de tan sólo 10% del monto a negociar. Este porcentaje es depositado como garantía en la Caja de Valores.
Además, las operaciones cuentan con el aval de liquidación del Mercado de Valores (Merval), lo que significa que, en caso de incumplimiento entre las partes que acuerdan la operación, el Merval se hace cargo de abonar al damnificado.
En cada vencimiento (que es el último día hábil de cada mes) se liquidan todas las posiciones abiertas, en pesos, en función de la diferencia entre el precio del cierre del Indol del día anterior y el valor del tipo de cambio de referencia del Banco Central. Los distintos vencimientos conllevan tasas de interés implícitas que ayer oscilaban entre 25% y 46% anual en función del plazo. El costo total de la operación oscila 1,5%, entre las comisiones y los derechos de Bolsa. Se trata de un instrumento útil para combinarlo con otras opciones (por caso, plazo fijo o Lebac) y cubrirse en las operaciones a más largo plazo de una inesperada suba del dólar.
Además del Indol, se opera en la Bolsa de Comercio de Rosario el índice de dólar futuro denominado Rofex.
Las siguientes son algunas de las opciones de inversión:
PLAZO FIJO: las tasas que pagan los bancos por depósitos a plazo fijo son una opción para ahorristas conservadores. Aunque en las últimas semanas descendieron los rendimientos por inmovilizaciones a más corto plazo (por ejemplo, a 30 días se llegó a pagar 27% anual durante la primera semana del año), la baja del dólar los volvió a posicionar como una variante a considerar.
LEBAC: se trata de Letras emitidas por el Banco Central, que realiza licitaciones todos los martes y jueves. Para participar en el tramo no competitivo se requiere un mínimo de $ 1.000. El tramo competitivo está reservado para grandes inversores que operan con montos por encima de $ 1 millón. Estos últimos son los que definen (a través de la subasta) la tasa de corte que luego deben aceptar los participantes del tramo no competitivo. Para tomar parte de una licitación de Lebac, se debe recurrir a un banco o a un agente de Bolsa, que son los autorizados a operar en las subastas que se realizan a través del sistema Siopel del Mercado Abierto Electrónico (MAE). En ningún caso los intermediarios cobran comisiones. Aunque las tasas de las Letras vienen cayendo en los últimos meses, siguen siendo una opción a tener en cuenta, sobre todo para aquellos ahorristas dispuestos a invertir a más largo plazo. El riesgo de incumplimiento de las Lebac es muy bajo, porque son Letras emitidas por el Central. Son escasos los casos a nivel mundial en los que un banco central entró en default con títulos emitidos por la propia autoridad monetaria. También es importante tener en cuenta que si se necesita disponer del efectivo ante de la fecha de vencimiento de las Lebac, éstas se pueden vender en el mercado secundario (Bolsa) con descuentos que oscilan entre 5% y 15%, dependiendo del plazo remanente del título. Según fuentes de dos bancos líderes del mercado local, desde noviembre pasado el monto de clientes particulares que participan en las licitaciones de Lebac subió 75%.
Buena perspectiva
ORO: fue la mejor inversión durante el año pasado, cuando subió 24% en dólares, lo que en pesos representa un alza de 322%. De esta forma, alcanzó su mayor nivel en los últimos seis años y medio. Desde el año pasado, muchos pequeños y medianos ahorristas comenzaron a volcarse por este metal. En lo que va de 2003 ya ganó casi 7% y la perspectiva es que siga en alza. Para los analistas, su precio seguirá subiendo en los próximos meses dado que la incertidumbre a nivel mundial (principalmente por un eventual ataque estadunidense a Irak) está haciendo que los inversores incrementen su demanda por activos seguros, entre los que se encuentra el oro.
EURO: es una inversión ideal para aquellos aún reticentes a desprenderse de dólares y pasarse a pesos. Comprar euros probablemente implique un rendimiento inferior al de otras opciones, pero de todas formas es más conveniente que quedarse con un dólar en franca baja. De hecho, la moneda común alcanzó ayer su mayor nivel en los últimos tres años al cotizar a 1,073 dólar. Además, los operadores estiman que durante los próximos meses el euro seguirá fortaleciéndose frente al resto de las monedas del mundo y, fundamentalmente, frente al dólar, dado que entre los inversores aún persisten serias dudas sobre la salud de la economía estadounidense.
BODEN 2007: se trata del bono en pesos que el Gobierno colocó entre ahorristas con pesos en el "corralón" y como compensación a los bancos. Tiene una tasa de 2% anual en pesos (muy baja), pero la ventaja es que el capital está protegido, ya que ajusta según la evolución de la inflación, pues se le aplica el CER. Vence dentro de cuatro años, pero comienza a devolver capital a partir de agosto de este año, en ocho cuotas semestrales. Al cotizar en el mercado con un descuento de 26%, se lo puede adquirir a precios baratos.
Las acciones son una opción reservada para los inversores más audaces y predispuestos a inmovilizar sus fondos por un período no inferior a 3 meses, dado que pueden estar sujetas a variaciones bruscas en el corto plazo. La inversión se realiza en pesos, con lo cual la ganancia puede incrementarse en un contexto de baja del dólar. De hecho, entre junio y diciembre del año pasado, el índice Merval -que agrupa a las acciones líderes del mercado- creció más de 60% medido en dólares. Para invertir en la Bolsa, se debe contactar a un agente o sociedad de Bolsa. Estos cobran una comisión que oscila entre 0,25% y 0,75% del volumen operado. Por eso se recomienda que quien desee comprar acciones disponga de por lo menos $ 5.000. Para los pequeños ahorristas, las acciones de compañías que lucen más atractivas son las de alta liquidez, un sólido plan de negocios e ingresos estables. En este lote se ubican las vinculadas a la industria agropecuaria y las petroleras. Para los más osados, los papeles de los bancos y empresas relacionadas a los servicios públicos (telefónicas, gas, etcétera) son atractivos dado que están subvaluados. Hasta hace unos meses, casi la mitad de las operaciones en el Mercado de Valores (Merval) se realizaba con certificados de compras de acciones de compañías extranjeras, denominados Cedear. Pero, como siguen la evolución de la compañía que cotiza en dólares en el exterior, dejaron por el momento de ser una opción atractiva.
Análisis del dólar futuro
Otra variante a considerar es el dólar futuro. En la Bolsa de comercio de Buenos Aires se opera el índice Indol. Actualmente, se pueden suscribir contratos a futuro con un monto mínimo de U$S 1.000, pero la inversión inicial requiere de tan sólo 10% del monto a negociar. Este porcentaje es depositado como garantía en la Caja de Valores.
Además, las operaciones cuentan con el aval de liquidación del Mercado de Valores (Merval), lo que significa que, en caso de incumplimiento entre las partes que acuerdan la operación, el Merval se hace cargo de abonar al damnificado.
En cada vencimiento (que es el último día hábil de cada mes) se liquidan todas las posiciones abiertas, en pesos, en función de la diferencia entre el precio del cierre del Indol del día anterior y el valor del tipo de cambio de referencia del Banco Central. Los distintos vencimientos conllevan tasas de interés implícitas que ayer oscilaban entre 25% y 46% anual en función del plazo. El costo total de la operación oscila 1,5%, entre las comisiones y los derechos de Bolsa. Se trata de un instrumento útil para combinarlo con otras opciones (por caso, plazo fijo o Lebac) y cubrirse en las operaciones a más largo plazo de una inesperada suba del dólar.
Además del Indol, se opera en la Bolsa de Comercio de Rosario el índice de dólar futuro denominado Rofex.





