El GNC provocó la caída del 50% en las ventas de naftas

Los estacioneros esperan una reducción de las tasas que gravan los combustibles para que aumente la demanda.

31 Enero 2003
"Habitualmente, entre enero y marzo hay una caída en el consumo de combustibles, pero ahora, a esa cuestión que es estacional, se agrega la pérdida de poder adquisitivo de la gente y la enorme competencia del GNC (Gas Natural Comprimido), que han deprimido la demanda", señaló Juan Montanaro, titular de Capega, la entidad que nuclea a los propietarios de estaciones de servicio.
Montanaro comentó que en el interior de la provincia o en las zonas rurales prácticamente no se emplea GNC. "Los propietarios de los vehículos necesitan tener cierta autonomía para circular que no les puede dar la carga de GNC en el caso de grandes distancias", explicó. "Pero en la ciudad, donde hay muchas estaciones de servicio de gas y los recorridos son más cortos que en el campo, podemos decir que el GNC ha provocado una caída del 50% en las ventas de naftas", agregó.

Confianza en el agro
Montanaro indicó que se espera un repunte de la actividad a partir de marzo, cuando comiencen las zafras del limón, de la caña de azúcar y de la soja que multiplican la circulación de los vehículos pesados, y estos funcionan con gasoil.
"Es estos momentos en el campo se hacen trabajos mínimos -control de malezas o fumigaciones-, que son de bajo consumo de combustible.
Respecto de los planes del Gobierno nacional de equiparar los impuestos al gasoil con los de la nafta, Montanaro consideró que ello implicaría un incremento de aproximadamente 23 centavos por cada litro de gasoil. "El producto cuesta, en las petroleras, lo mismo que las naftas; es el componente impositivo el que hace que la nafta cueste $ 2 el litro y el gasoil, $ 1,50.

Gravámenes
El dirigente recordó que la nafta paga por el Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC) 40 centavos por litro, mientras que el gasoil abona por ITC 15 centavos por litro. Pero, este último combustible tiene una tasa adicional de emergencia (por las inundaciones en la pampa húmeda) del 18,5%.
"Sería importante que se reforme la política impositiva para los combustibles, pero para bajar la presión fiscal, de lo contrario implicará un nuevo aumento en los precios. De esa manera, no se va a incentivar el consumo, que sigue en bajada y es cada vez más restringido porque mucha gente ya no puede pagar el precio actual de la nafta", dijo Montanaro.

Tamaño texto
Comentarios