30 Enero 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Las principales entidades del campo prevén elevar una nota al presidente Eduardo Duhalde, en las próximas horas, para solicitarle una ampliación de las condiciones financieras establecidas en noviembre último, que frenaron la ejecución de hipotecas que se aprestaban a realizar los bancos. Se solicitará al Gobierno la instrumentación de nuevos mecanismos de pago como, por ejemplo, créditos a tasas y a plazos acordes con las diferentes producciones que se obtienen en el país. La decisión oficial de extender el cese de las ejecuciones sólo hasta el sábado próximo se adoptó en noviembre último, sin que se conocieran luego los términos de las negociaciones que se llevaron a cabo entre los deudores y la banca oficial y privada, principales acreedores de los productores agropecuarios.
A raíz de la inminencia del vencimiento de ese plazo, los dirigentes del campo esperan una respuesta inmediata. Productores nucleados en CARBAP señalaron que cualquier demora expondrá a los chacareros a que rematen sus establecimientos si no se adoptan medidas financieras urgentes.
Respecto de la cantidad de campos endeudados -hipotecados y con amenaza de juicio de ejecución-, estudios realizados por los cuerpos técnicos de las cuatro entidades madre del agro revelan que se trata de unos 12 millones de hectáreas, de las cuales el Banco Nación es el principal acreedor.
Mientras se suceden las reuniones para dar las puntadas finales al pedido que elevarán al Gobierno, los productores del campo reiteraron su firme voluntad y decisión de cancelar sus deudas y honrarlas, para lo cual dijeron que necesitan reglas financieras claras y acordes con la rentabilidad que dejan sus producciones.
La producción rural considera que con tasas convenientes y plazos acordes con las explotaciones productivas, el campo puede salir del fuerte endeudamiento de arrastre que mantiene con la banca oficial y privada.
Los chacareros y los dirigentes confiaron, además, en que el Banco Nación no salga a rematar campos sin dar alternativas de pago a los deudores, aunque admitieron que algunos pasivos sectoriales ya están en la categoría de incobrables, por lo que aclararon que no se puede pedir a los bancos que no ejecuten hipotecas, en referencia a esos casos puntuales. (DyN)
A raíz de la inminencia del vencimiento de ese plazo, los dirigentes del campo esperan una respuesta inmediata. Productores nucleados en CARBAP señalaron que cualquier demora expondrá a los chacareros a que rematen sus establecimientos si no se adoptan medidas financieras urgentes.
Respecto de la cantidad de campos endeudados -hipotecados y con amenaza de juicio de ejecución-, estudios realizados por los cuerpos técnicos de las cuatro entidades madre del agro revelan que se trata de unos 12 millones de hectáreas, de las cuales el Banco Nación es el principal acreedor.
Mientras se suceden las reuniones para dar las puntadas finales al pedido que elevarán al Gobierno, los productores del campo reiteraron su firme voluntad y decisión de cancelar sus deudas y honrarlas, para lo cual dijeron que necesitan reglas financieras claras y acordes con la rentabilidad que dejan sus producciones.
La producción rural considera que con tasas convenientes y plazos acordes con las explotaciones productivas, el campo puede salir del fuerte endeudamiento de arrastre que mantiene con la banca oficial y privada.
Los chacareros y los dirigentes confiaron, además, en que el Banco Nación no salga a rematar campos sin dar alternativas de pago a los deudores, aunque admitieron que algunos pasivos sectoriales ya están en la categoría de incobrables, por lo que aclararon que no se puede pedir a los bancos que no ejecuten hipotecas, en referencia a esos casos puntuales. (DyN)





