29 Enero 2003 Seguir en 
En el centro de servicios para las Pequeñas y Medianas Empresas (PyME), que funciona en la Federación Económica de Tucumán (FET), ya hay 120 proyectos productivos que están en evaluación. El objetivo es ajustar las iniciativas a los requisitos que exige la Secretaría Nacional para PyME (Sepyme) para otorgar asistencia técnica, capacitación o ayuda financiera.
"La gran demanda es de créditos de parte de micro, pequeños y medianos productores, de todas las actividades: producción primaria, industrias y servicios", subrayó el director del centro, Walter de Marco.
El dirigente detalló que hay una veintena de proyectos que ya están en la etapa de evaluación final y se han iniciado los trámites de otras 100 iniciativas.
"A partir del 20 de febrero se abrirán los llamados -a nivel nacional- para la presentación de proyectos. Hasta esa fecha queremos llegar con la mayor cantidad posible de inquietudes tucumanas para obtener ayuda. Lo indispensable es contar con una empresa legalmente constituida y un proyecto productivo transparente, técnicamente posible y económicamente rentable", subrayó De Marco.
A la tarea que desarrolla el centro en las oficinas de la FET, San Martín 427, se ha sumado este mes una ronda de visitas a ciudades del interior de la provincia y, en especial, a los centros turísticos.
"Esta es una actividad entre la FET, la Cámara de Turismo y la Secretaría de Turismo, que dirige Domingo Amaya", señaló el dirigente. Se ha visitado ya Simoca, San Pedro de Colalao, El Cadillal, Tafí del Valle, Colalao del Valle y Amaicha del Valle. Mañana viajarán a Graneros y el viernes, a Raco.
"El interés de los tucumanos en producir es grande, como también lo es su necesidad de asistencia financiera", destacó De Marco. Comentó que la mayoría de las iniciativas que se han presentado pertenece a talleres o empresas que cuentan con máquinas instaladas, pero que dejaron de producir en la década del 90 porque no podían competir con los artículos importados. "Esta gente tiene bienes de capital y cierta capacitación, pero necesitan dinero para poner en funcionamiento esos talleres o emprendimientos, comprar materias primas, insumos y buscar su reinserción en el mercado interno", puntualizó. "Los emprendimientos -dijo- son muy variados: desde chacinados, confección de ropa, artesanías (cuero, dulces y cerámicas), agroturismo o turismo rural y hasta exportaciones de citrus y de tabaco".
"La gran demanda es de créditos de parte de micro, pequeños y medianos productores, de todas las actividades: producción primaria, industrias y servicios", subrayó el director del centro, Walter de Marco.
El dirigente detalló que hay una veintena de proyectos que ya están en la etapa de evaluación final y se han iniciado los trámites de otras 100 iniciativas.
"A partir del 20 de febrero se abrirán los llamados -a nivel nacional- para la presentación de proyectos. Hasta esa fecha queremos llegar con la mayor cantidad posible de inquietudes tucumanas para obtener ayuda. Lo indispensable es contar con una empresa legalmente constituida y un proyecto productivo transparente, técnicamente posible y económicamente rentable", subrayó De Marco.
A la tarea que desarrolla el centro en las oficinas de la FET, San Martín 427, se ha sumado este mes una ronda de visitas a ciudades del interior de la provincia y, en especial, a los centros turísticos.
"Esta es una actividad entre la FET, la Cámara de Turismo y la Secretaría de Turismo, que dirige Domingo Amaya", señaló el dirigente. Se ha visitado ya Simoca, San Pedro de Colalao, El Cadillal, Tafí del Valle, Colalao del Valle y Amaicha del Valle. Mañana viajarán a Graneros y el viernes, a Raco.
"El interés de los tucumanos en producir es grande, como también lo es su necesidad de asistencia financiera", destacó De Marco. Comentó que la mayoría de las iniciativas que se han presentado pertenece a talleres o empresas que cuentan con máquinas instaladas, pero que dejaron de producir en la década del 90 porque no podían competir con los artículos importados. "Esta gente tiene bienes de capital y cierta capacitación, pero necesitan dinero para poner en funcionamiento esos talleres o emprendimientos, comprar materias primas, insumos y buscar su reinserción en el mercado interno", puntualizó. "Los emprendimientos -dijo- son muy variados: desde chacinados, confección de ropa, artesanías (cuero, dulces y cerámicas), agroturismo o turismo rural y hasta exportaciones de citrus y de tabaco".





