29 Enero 2003 Seguir en 
La cara de preocupación de los propietarios de las "cuevas" refleja la situación que se vive en la City tucumana. El costo del desagio, por segundo día consecutivo, cerró en baja, ya que el canje de los Bocade por efectivo, cerró ayer entre el 8 y el 9%, un punto y medio menos con respecto al lunes pasado.
El interés que se paga a quienes cambian la moneda nacional por bonos también tuvo una brusca caída, ya que cerró entre el 6% y el 7,5%, dos puntos menos que en el primer día hábil del mes.
De esta manera, el Gobierno de la provincia cumplió con su objetivo de reducir por lo menos tres puntos el costo del canje, tal como lo habían pedido los funcionario del PE, según coincidieron en señalar las fuentes consultadas por LA GACETA.
Los operadores del mercado indicaron que ni el desagio ni el agio llegaron al piso. Los más optimistas coincidieron en señalar que en los próximos días la cotización se estabilizará entre el 8 y el 6%, respectivamente.
Si se concreta este pronóstico los valores volverán a los índices que se manejaban en las primeras semanas de enero, cuando el ex ministro de Economía, Osvaldo Jaldo, había logrado con éxito paralizar este mercado financiero con la reducción del costo del canje de los títulos públicos.
"Ninguno de los que estamos en este negocio tenemos una bola de cristal para predecir lo que pueda pasar en el futuro. Pero sí podemos decir que el Gobierno tiene la varita mágica. Sólo de ellos depende que se mantengan estos valores", explicó un "cuevero".
Preocupación
La caída del costo en estas operaciones volvió a poner en jaque a varias "cuevas" ya que, según las estimaciones oficiales, existirían unas 100 en nuestra provincia. "Se vuelve a presentar el mismo desafío que en diciembre pasado: cómo sobrevivir si el negocio deja de ser rentable", aseguró el propietario de una fuente.
Un operador confirmó que el margen de ganancias es del 2%. En otras palabras para cada $ 10.000 que canjean, se quedan con $ 200. "Es una cifra ínfima si se tiene en cuenta que el costo fijo mensual de una ?cueva? oscila entre los $ 3.000 y $ 4.000. Los números no cierran y sólo se mantendrán abiertas las más grandes, que tienen clientes muy importantes", explicó el agente financiero.
Otra fuente del sector pronosticó que, a raíz de esta situación, el mercado se precarizará más aún y que se formará un circuito paralelo de canje. "La gente no irá a los locales, sino que contactará a una persona que esté sentada en un bar o tenga una oficina escondida en algún edificio de la City tucumana", concluyó.
El interés que se paga a quienes cambian la moneda nacional por bonos también tuvo una brusca caída, ya que cerró entre el 6% y el 7,5%, dos puntos menos que en el primer día hábil del mes.
De esta manera, el Gobierno de la provincia cumplió con su objetivo de reducir por lo menos tres puntos el costo del canje, tal como lo habían pedido los funcionario del PE, según coincidieron en señalar las fuentes consultadas por LA GACETA.
Los operadores del mercado indicaron que ni el desagio ni el agio llegaron al piso. Los más optimistas coincidieron en señalar que en los próximos días la cotización se estabilizará entre el 8 y el 6%, respectivamente.
Si se concreta este pronóstico los valores volverán a los índices que se manejaban en las primeras semanas de enero, cuando el ex ministro de Economía, Osvaldo Jaldo, había logrado con éxito paralizar este mercado financiero con la reducción del costo del canje de los títulos públicos.
"Ninguno de los que estamos en este negocio tenemos una bola de cristal para predecir lo que pueda pasar en el futuro. Pero sí podemos decir que el Gobierno tiene la varita mágica. Sólo de ellos depende que se mantengan estos valores", explicó un "cuevero".
Preocupación
La caída del costo en estas operaciones volvió a poner en jaque a varias "cuevas" ya que, según las estimaciones oficiales, existirían unas 100 en nuestra provincia. "Se vuelve a presentar el mismo desafío que en diciembre pasado: cómo sobrevivir si el negocio deja de ser rentable", aseguró el propietario de una fuente.
Un operador confirmó que el margen de ganancias es del 2%. En otras palabras para cada $ 10.000 que canjean, se quedan con $ 200. "Es una cifra ínfima si se tiene en cuenta que el costo fijo mensual de una ?cueva? oscila entre los $ 3.000 y $ 4.000. Los números no cierran y sólo se mantendrán abiertas las más grandes, que tienen clientes muy importantes", explicó el agente financiero.
Otra fuente del sector pronosticó que, a raíz de esta situación, el mercado se precarizará más aún y que se formará un circuito paralelo de canje. "La gente no irá a los locales, sino que contactará a una persona que esté sentada en un bar o tenga una oficina escondida en algún edificio de la City tucumana", concluyó.





