Las consultoras vinculadas con la gestión y la administración de los Recursos Humanos no están ajenas a la crisis financiera internacional. De hecho, cada vez que se habla de estancamiento del empleo la incertidumbre se cuela por estas organizaciones. Por esa razón, 2009 será un año complejo para la actividad que, si bien plantea serios riesgos, también le añade una cuota de oportunidad a aquellos que están preparados para enfrentar la crisis. Así piensa Patricio Dewey, director de Desarrollo Comercial de Adecco Argentina. ¿Cuáles pueden ser los desafíos para las empresas y para las consultoras de RR HH? “Aunque el ritmo sea más lento hay que continuar caminando. Lo que hace que una empresa crezca o se mantenga en carrera son los resultados tangibles, fruto de una serie de variables que no hay que descuidar, hoy menos que nunca”, dice Dewey.
Por el lado del cliente, indica el experto, la prioridad será elegir consultoras con trayectoria, solidez financiera y experiencia local y global para manejar situaciones en tiempos difíciles, para acompañarlos en las decisiones que tengan que llevar a cabo, y permitir que la compañía pueda focalizarse en su negocio, mejorar la eficiencia de sus procesos y afianzar sus costos en un contexto competitivo.
Las consultoras de RR HH deberán resultar más que nunca socios estratégicos de sus clientes, analizando la situación en conjunto y brindándoles asesoramiento personalizado.
Una variedad de servicios será de gran utilidad; por ejemplo, la tercerización de personal será una opción viable para proyectos específicos a corto y mediano plazo, permitiendo que la rueda productiva continúe sin involucrarse con costos fijos, indica el ejecutivo de Adecco, una firma radicada en el país desde hace más de tres décadas. “Esperamos también crecimiento en los servicios de outsourcing de procesos, donde no solo se terceriza personal sino que la consultora se compromete con la productividad, compartiendo riesgos y optimizando recursos para minimizar costos”, acota. Los servicios de payroll, mediante los cuales no sólo se terceriza la gestión de nóminas (salarios), también ganarán relevancia por permitir a los Departamentos de RR HH enfocarse en las problemáticas que pueden surgir de la sensación de inestabilidad. “En tiempos de incertidumbre es normal que surjan inquietudes y temores, y cualquier proceso de cambio tiene etapas de resistencia, de desazón y de renovación, por esto, es probable que también se incremente la demanda de las consultorías en Change Management para llevar a buen puerto cualquier modificación estratégica que se quiera realizar”, expresa.
Socias en la crisis
Ninguna organización, en escenarios complicados, está exenta de evaluar la posibilidad de reducir su plantilla. Decisiones apresuradas y sin planificación pueden generar que el remedio sea mucho peor que la enfermedad. “Las consultoras serán excelentes socias en la gestión del capital humano por no estar influenciadas por el clima de la organización, lo que les posibilita un mirada objetiva sobre las problemáticas”, indica Dewey. En otras palabras, “permitem ofrecer las soluciones más adecuadas para cada una de ellas sin que los sectores de RR HH ni los directivos se vean directamente involucrado, aunque sí demostrando su compromiso y responsabilidad con la organización”, plantea.








