26 Enero 2003 Seguir en 
No importa si es de día o de noche, si las casas tienen rejas o alarmas, si las personas van solas o acompañadas. Nada parece ser un impedimento para los delincuentes que se ensañaron con los habitantes de Villa Urquiza, donde un 60% de los vecinos piensa que el principal problema que sufren es la inseguridad, según la encuesta de la consultora Sociología y Mercado.
Ya no duermen. Ya no salen tranquilos. Los chicos ni siquiera pueden jugar en la vereda de sus casas. Todo resulta peligroso. "Dormimos con el revólver bajo la almohada", sintetiza Hugo Alonso, de avenida Mitre al 1.700.
Las viviendas y los comercios de la zona parecen verdaderos calabozos. "No quedó una casa en la que no hayan entrado a robar. Es tremenda la delincuencia en este lugar", señala María Isabel Vargas. "Son todos menores e inimputables los que asaltan aquí. La ley los ampara a ellos y queremos saber quién nos ampara a nosotros", se quejó Elsa Nasatko, de 54 años.
Villa Urquiza está enclavada en medio de barrios considerados peligrosos. Son los conocidos como "La Bombilla", "El Sifón" y "Trulalá". Es una de las zonas con más habitantes de la capital (más de 60.000) y con más hechos delictivos, según datos policiales.
Nasatko contó que los tiroteos en la villa se convirtieron en una melodía habitual. "Los vecinos no podemos salir en bicicleta, ni con bolsos, ni con joyas a la calle. Hay quienes están armados para poder tomar aire en la vereda de sus casas", relató. En el barrio El Bosque -también en Villa Urquiza-, los habitantes decidieron poner $ 1 cada uno para pagar vigilancia privada.
"Preferimos pagar esto y no los impuestos", declararon.
Cintia Coronel es empleada de una subconsecionaria de agencias de quiniela, que es asaltada día de por medio. "La Policía parece que no se anima ni a entrar en los barrios peligrosos", expresó un comerciante. Pasar por las vías del tren ubicadas en avenida Mitre al 1.600 es casi un suicidio, según los vecinos. "Roban todo. Vivimos atemorizados. A toda hora ocurren los asaltos. Vemos pasar a los delincuentes por la calle y no podemos hacer nada, porque si nos metemos con ellos nos amenazan", contaron Elena Romano y Luisa Ferrasano.
Para muchos habitantes de Villa Urquiza, la única solución es encerrarse dentro de la casa y estar armados por si los ladrones quieren entrar a la vivienda, según relataron Juan Tallio y Sixto Acosta, quienes sostienen que la inseguridad ya los venció y se adueñó de la zona.
Ya no duermen. Ya no salen tranquilos. Los chicos ni siquiera pueden jugar en la vereda de sus casas. Todo resulta peligroso. "Dormimos con el revólver bajo la almohada", sintetiza Hugo Alonso, de avenida Mitre al 1.700.
Las viviendas y los comercios de la zona parecen verdaderos calabozos. "No quedó una casa en la que no hayan entrado a robar. Es tremenda la delincuencia en este lugar", señala María Isabel Vargas. "Son todos menores e inimputables los que asaltan aquí. La ley los ampara a ellos y queremos saber quién nos ampara a nosotros", se quejó Elsa Nasatko, de 54 años.
Villa Urquiza está enclavada en medio de barrios considerados peligrosos. Son los conocidos como "La Bombilla", "El Sifón" y "Trulalá". Es una de las zonas con más habitantes de la capital (más de 60.000) y con más hechos delictivos, según datos policiales.
Nasatko contó que los tiroteos en la villa se convirtieron en una melodía habitual. "Los vecinos no podemos salir en bicicleta, ni con bolsos, ni con joyas a la calle. Hay quienes están armados para poder tomar aire en la vereda de sus casas", relató. En el barrio El Bosque -también en Villa Urquiza-, los habitantes decidieron poner $ 1 cada uno para pagar vigilancia privada.
"Preferimos pagar esto y no los impuestos", declararon.
Cintia Coronel es empleada de una subconsecionaria de agencias de quiniela, que es asaltada día de por medio. "La Policía parece que no se anima ni a entrar en los barrios peligrosos", expresó un comerciante. Pasar por las vías del tren ubicadas en avenida Mitre al 1.600 es casi un suicidio, según los vecinos. "Roban todo. Vivimos atemorizados. A toda hora ocurren los asaltos. Vemos pasar a los delincuentes por la calle y no podemos hacer nada, porque si nos metemos con ellos nos amenazan", contaron Elena Romano y Luisa Ferrasano.
Para muchos habitantes de Villa Urquiza, la única solución es encerrarse dentro de la casa y estar armados por si los ladrones quieren entrar a la vivienda, según relataron Juan Tallio y Sixto Acosta, quienes sostienen que la inseguridad ya los venció y se adueñó de la zona.
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