“Una vez que entran, no los sacan nunca más”

Funcionarios mexicanos advirtieron a gobernantes argentinos sobre los peligros de que los "narcos aztecas" se establezcan en el país. Mandatarios de ambos países acordarán políticas conjuntas para enfrentar el narcotráfico.

EN PLENA TAREA. Personal de la Policía Federal realiza un allanamiento en una casa de General Rodríguez. DyN
EN PLENA TAREA. Personal de la Policía Federal realiza un allanamiento en una casa de General Rodríguez. DyN
16 Noviembre 2008

BUENOS AIRES.- “Los tienen que parar ahora, porque una vez que entran, corrompen todo y no los sacan nunca más”. Con esta frase, funcionarios de la Procuraduría General de la República de México (PGR), un organismo estatal que concentra a los fiscales y a las políticas oficiales de seguridad, advirtieron al ministro de Justicia de la Nación, Aníbal Fernández, y al ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, sobre la instalación de carteles de narcotráfico en la Argentina.
Los expertos mexicanos utilizaron aquella alarmante expresión para graficar la situación que vive la proliferación del narcotráfico en la Argentina, donde en los últimos meses se registraron varios casos con ciudadanos mexicanos involucrados. Según informó un matutino porteño, los altos funcionarios del PGR asesoran desde hace meses a los Gobiernos nacional y bonaerense. Además, concertaron un par de reuniones bilaterales que incluyeron intercambio de informaciones sobre esta problemática.
La explicación de los integrantes del PGR fue que las bandas mexicanas vienen a buscar efedrina a la Argentina para fabricar drogas sintéticas, cuyo consumo ya creció un 30 % en los Estados Unidos, el principal consumidor en el mundo. El movimiento internacional se explica porque en México, según especialistas, el kilo de efedrina cuesta U$S 10.000. En Argentina puede comprarse esa cantidad por U$S 100.
Los encuentros entre el PGR y el Gobierno se produjeron hace tres semanas, pero recién se supo de ellos el viernes, luego que la Policía Federal se incautó en San Miguel de 750 kilos de cocaína y detuvo en el operativo a dos ciudadanos mexicanos. Además, hay varios sospechosos de esa nacionalidad en la causa “la ruta de la efedrina”, a cargo del juez federal de Zárate-Campana, Federico Faggionato Márquez.
La colaboración entre los dos gobiernos quedará patentada en la próxima visita al país del primer mandatario mexicano, Felipe Calderón, quien suscribirá con la presidenta Cristina Fernández un “protocolo de colaboración contra el delito transnacional”. Este pacto incluirá políticas comunes contra el narcotráfico y trata de personas.
En tanto, hoy declararía el empresario mexicano Jesús Martínez Espinoza, dueño de la casaquinta de Ingeniero Maschwitz donde se descubrió un laboratorio en el que se elaboraban metanfetaminas a partir de la utilización de efedrina. El sospechoso llegó al país el viernes, procedente del Paraguay, tras ser extraditado por la Justicia de ese país.
En tanto, Faggionato Márquez procesó con prisión preventiva al  también mexicano Rodrigo Pozos Iturbe por su presunta vinculación con una banda de narcos.  La medida del magistrado incluye un embargo de dos millones de pesos sobre los bienes del imputado, señalado como presunto financista de una organización de narcos mexicanos.
Por otra parte, el diario digital “Infobae” dio a conocer ayer que Hernán De Carli, dueño de la mansión allanada en General Rodríguez por la causa de la “ruta de la efedrina”, también posee una lujosa casa en Miami, EEUU. El empresario llegará hoy al país y  sería detenido por orden de Faggionato Márquez. En la mansión de De Carli los investigadores secuestraron una camioneta Dodge RAM negra con chapa patente de la SWAT (siglas en inglés de “Armas y Tácticas Especiales”). También se cree que el empresario se hizo pasar por agente de la dependencia antidroga norteamericana DEA. (NA-DyN)

Según la Policía Federal, los cárteles no se han instalado en la Argentina

BUENOS AIRES.- Expertos de la Policía Federal aseguraron ayer que la organización de “narcos” que fue desbaratada cuando intentaba traficar 752 kilos de cocaína a España, no significa que se pueda hablar de un cártel instalado en la Argentina. “La actividad delictiva de integrantes esa organización dista mucho de formar un cártel”, indicó el jefe de Operaciones Federales de Drogas Peligrosas de la Federal, comisario Miguel Angel Castro.
El viernes, el policía afirmó que tampoco se encontró vínculos entre el hallazgo de la cocaína con el triple crimen de los empresarios Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina. Además, confirmó ayer que la causa de los más de 750 kilos de droga secuestrados se inició hace dos meses a partir de datos aportados por la Drug Enforcement Agency (DEA), la oficina antidrogas estadounidense. La cocaína, que iba a ser traficada a España, fue secuestrada en un galpón situado en el partido bonaerense de San Miguel, donde se detuvo a dos hombres mexicanos que habían arribado hace un mes, uno de los cuales tenía orden de captura de su país.
La Policía realizó otros cuatro allanamientos en la Capital Federal, donde arrestó a tres hombres de nacionalidad boliviana, acusados de haber ingresado la droga al país. Voceros policiales indicaron que la banda estaba conformada también por colombianos. “Si uno ve las películas que reflejan bastante la realidad, se ve que los cárteles se mueven de manera distinta. Funcionan en los lugares donde existe producción de este tipo de estupefacientes (por la cocaína), y aquí en la Argentina, gracias a Dios, por el clima, no hay producción de este tipo de drogas", explicó el comisario Castro. (DYN)

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