Aprovecharon que nadie los vigilaba y, al mejor estilo MacGyver, el héroe que no usaba armas sino su ingenio en la serie televisiva de los 80?, calentaron con una vela el candado del calabozo hasta ponerlo al rojo vivo. Luego, lo rompieron. Y, después, a correr. Cuatro detenidos escaparon ayer a la madrugada de una celda de la seccional 5a y, hasta el momento, no fueron recapturados. La Justicia ordenó que los cuatro policías que estaban trabajando en la comisaría cuando se cometió la fuga sean aprehendidos.
Al parecer, un corte de luz había afectado durante varios minutos la sede policial ubicada en calle Muñecas al 1.600. En el calabozo, ubicado al final del precario edificio, permanecían alojados nueve detenidos, acusados de diversos delitos. Según fuentes cercanas a la investigación, pese a que la comisaría tiene asignado un carcelero, el empleado policial no estaba en su lugar. "Todavía no se sabe cómo ni a qué hora ocurrió todo", dijo el segundo jefe de la Unidad Regional Capital, José Díaz. Luego agregó: "la principal hipótesis hasta ahora es que violentaron el candado, saltaron las tapias y se fugaron".
Los evadidos, según Díaz, son Miguel Angel Palavecino (acusado de lesiones con arma blanca), Pedro Martín Pérez (estaba detenido por robo agravado), Enrique Gabriel Ginard y Diego Sebastián Suárez (ambos sospechosos de tentativa de robo). Todos son mayores de edad.
Dentro del calabozo quedaron cinco detenidos. Uno de ellos es Gustavo "Gordo" González, a quien, junto con otros ocho hombres, se le dictó prisión preventiva por el asesinato del chico Adrián Brito, ocurrido durante un enfrentamiento entre barrabravas el 13 de octubre.
Los policías se dieron cuenta de la fuga cuando hicieron el relevamiento de los detenidos, a las 8, durante el cambio de guardia. "Los policías, al hacer un recuento de los internos, vieron que faltaban cuatro de ellos, y dieron aviso de inmediato", explicó Díaz.
Sebo de vela en el portón
Los presos se las ingeniaron para destruir el candado con unas pocas herramientas y con una vela. "Parece ridículo, pero son los elementos que se encontraron en el lugar. Es posible que hayan usado una vela para calentar el candado, porque se encontró sebo en la reja", dijo el comisario. "Hasta el momento -agregó-, todo es materia de investigación. La fiscala (María de las Mercedes Carrizo) tomó intervención en el hecho, y dirigió personalmente los primeros trabajos de Criminalística en el calabozo".
La Justicia ordenó la aprehensión del subcomisario Gerardo Medina, del oficial principal Antonio Borquez, del cabo Carlos Ortiz y del agente Roque Valdez. Todos declararán hoy a las 8 ante la fiscala.
"El calabozo siempre tiene que estar custodiado. En esta situación, los policías, al parecer, se abocaron a servicios externos. Alguna circunstancia que aún no fue establecida determinó que el carcelero no estuviera en ese lugar en el momento en que ocurrieron los hechos". Desde la fuerza aseguran que, en parte por la gran cantidad de detenciones que están realizando, y porque muchos destacamentos de la capital están siendo refaccionados, el alojamiento de aprehendidos se está volviendo un problema. "El máximo de capacidad del calabozo de esta seccional es de nueve personas. Estaba en el límite, y por eso ya no se recibían más detenidos. La mayoría de las comisarías de la capital está en esta situación", señaló Díaz.
"Esta es una circunstancia no deseada por la fuerza. Estamos trabajando para recapturar a los prófugos", concluyó el comisario. En la búsqueda colabora personal de la Dirección de Investigaciones, de Patrulla Motorizada, del Comando Radioeléctrico y de las comisarías de la capital.
El jefe de Policía, comisario general Hugo Sánchez, aseguró que por el momento los cuatro policías de la seccional 5a quedaron en situación de disponibilidad. "Se está investigando lo que pasó. Si tienen responsabilidad, serán sancionados. Pero eso es algo que tienen que determinar la Justicia", afirmó.








