BUENOS AIRES.- El Gobierno admitió ayer que como consecuencia de la crisis financiera internacional se produjeron despidos y suspensiones, como los ocurridos en las automotrices, pero afirmó que se trata de “hechos puntuales”. “Aparecen algunas situaciones a las que hay que prestarle la debida atención”, reconoció el jefe de Gabinete, Sergio Massa. Si bien desde el Gobierno se busca bajarle el tono, en los últimos días más de 10.000 operarios del sector automotriz sufrieron despidos, suspensiones y vacaciones adelantadas, como consecuencia de la crisis.
Massa consideró que “no se trata sólo de garantizar el nivel de empleo, sino de darle perspectiva”. Si bien el funcionario destacó que en el tercer trimestre del año se registró “por suerte una mejora en los niveles de desempleo”, reconoció que “aparece alguna situación a la que hay que prestar atención”.
En cuanto al sector automotriz, el jefe de ministros aseveró que “el Gobierno viene trabajando desde hace un mes, con reuniones con las organizaciones de los trabajadores para mantener el nivel de actividad económica”. “No se trata sólo de garantizar el nivel de empleo sino darle perspectiva, con especial cuidado en lo que se denomina industrias sensibles”, precisó Massa.
Pero también se ven afectados todos los sectores que dependen de las exportaciones, como la siderurgia y las curtiembres. Renault suspenderá desde mañana a 1.000 empleados y Volkswagen decidió no renovar los contratos de 368 operarios que prestaban funciones los sábados, domingos y feriados, en lo que era considerado un cuarto turno de trabajo. (DyN-NA)
09 Noviembre 2008 Seguir en 
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