BRASILIA.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó ayer, al abrir la reunión ministerial del G20 financiero, que es necesario "construir una nueva arquitectura financiera mundial" para evitar los efectos de la crisis y restablecer el orden en las finanzas. "Esta es una crisis global y exige soluciones globales. Es el momento de formular propuestas para un cambio sustantivo en la arquitectura financiera mundial", expresó el mandatario.
"Precisamos de una nueva gobernanza, más abierta y participativa", dijo Lula. Según el jefe de Estado, es hora de un haya un pacto entre gobiernos para una nueva arquitectura financiera mundial, "capaz de promover seguridad y desarrollo en bases equitativas para todos".
En un enérgico discurso, el presidente brasileño apuntó que el desorden que se instaló en las finanzas internacionales en los últimos años amenaza el funcionamiento de la economía real. Acotó que el precio de esa irresponsabilidad se puede medir de varias formas. Para Brasil, añadió, "lo que importa es la amenaza de una recesión generalizada, que genere la pérdida de millones de empleos".
Lula señaló que miles de millones de seres humanos esperan que los líderes estén a la altura de los desafíos que la realidad le impuso. "No podemos, no debemos, y no tenemos el derecho de fallar", dijo.
En la visión de Lula, el sistema financiero "cayó como un castillo de naipes, y con él se vino abajo la fe dogmática en el principio de la no intervención del Estado en la economía. Muchos de los que abominaban el papel del Estado en la economía pasaron a pedir desesperadamente su ayuda".
La crisis financiera, dijo Lula, es consecuencia de la creencia ciega en la capacidad de la autoregulación de los mercados" Agregó que, durante años los especuladores tuvieron lucros excesivos invirtiendo dinero que no tenían y ahora todos estamos pagando por esa aventura. Lula reiteró su llamado a que los líderes mundiales asuman políticamente el papel de restaurar el orden. "Cabe a los líderes no dejar que nos contaminemos por el miedo", dijo. El presidente brasileño destacó también el papel de las economías emergentes en la búsqueda de salidas a la crisis financiera global. "El FMI estimó que las economías emergentes fueron responsables por 75% del crecimiento de la economía mundial en los últimos años. Esta tendencia se mantendrá en 2009", aseguró.
La reunión del G20 se proponer analizar el impacto de la crisis financiera, evaluar las posibilidades de una reforma de las instituciones que rigen las finanzas mundiales y preparar la cumbre presidencial del grupo que se celebrará el próximo sábado en Washington. (AFP-NA)








