BUENOS AIRES.- El ex gerenciador de Cromagnn, Omar Chabán, se jactó hoy de haber salvado a mucha gente la noche del incendio por haber cortado el sonido apenas vio que se iniciaba el siniestro. La declaración generó incidentes con los familiares de las víctimas.
"Si yo no cortaba el sonido, se morían todos", afirmó el imputado, quien sostuvo que fue uno de los primeros en darse cuenta de que el techo estaba ardiendo y, por ese motivo, se abalanzó sobre la consola.
En la tercera jornada de su declaración indagatoria, el ex encargado del boliche de Once aseguró que vio "salir a tres descerebrados" debajo de la escalera y arrojar pirotecnia hacia arriba, tras lo cual corrió al sonidista y giró las perillas.
"Yo salvé a la gente cortando el sonido y no dudé. Después, empezaron a hacer círculos y se alejaron de donde caía el fuego", dijo Chabán, quien remarcó que se animó "a cortarle la canción por la mitad al que era el grupo del año".
Tres veces "Prohibido"
Para reforzar sus afirmaciones, el acusado pidió al tribunal que se pasara el video del primer tema de Callejeros ("Prohibido") con el sonido bien fuerte para cronometrar que a los 1,57 minutos del inicio él cortó el volumen.
"Nunca en la historia del rock nadie me contó que en el primer minuto de un recital pase algo. No había pasado una hora y media para que los chicos estuvieran enardecidos", señaló, para reforzar su hipótesis de que se trató de un acto intencional.
Luego, Chabán pidió volver a ver las imágenes para mostrar que el humo que había era sólo el del escenario y que sólo se prendieron dos o tres bengalas que no fueron las que causaron el siniestro. A esa altura, el tema de Callejeros ya se había escuchado dos veces y los padres presentes dentro y fuera de la sala comenzaron a llorar, a abrazarse y a sufrir crisis de nervios que obligaron a que los asistieran médicos.
Pero cuando Chabán pidió que el video se pasara por tercera vez para seguir con sus explicaciones, los familiares que estaban fuera de la sala empezaron a insultarlo a los gritos y a golpear las chapas que recubren las vallas de contención, por lo que la jueza María Cecilia Maiza ordenó suspender la audiencia.
Cuando se retomó el debate, Chabán sostuvo que los tres jóvenes que tiraron articulos de pirotecnia se ubicaron cerca de la cabina de sonido y que en base a lo declarado en el juicio, 10 testigos vieron a uno que estaba en el medio; 13, al que tiró la candela que quedó en una viga y 12, al restante.
Un descontrol
Luego, Chabán retomó su estrategia de desmentir lo declarado por peritos, bomberos y sobrevivientes que ya pasaron por la audiencia. Dijo que por los costados de la salida de emergencia -la cual estaba cerrada con candado y alambres- no podían salir brazos y manos pidiendo auxilio, tal como lo declararon decenas de testigos.
El imputado dijo que no fue espontáneo que los sobrevivientes formaran una cadena humana para hacer el salvataje, sino a que esa tarea la organizó el bombero Adrián López. "No fue toda la noche un descontrol", destacó.
Luego desmintió haber tenido una relación fluida con los policías a los que les habría pagado coimas, según la acusación, y dijo que él sólo llamaba a la comisaría para avisar qué día iba a haber un recital para que enviaran refuerzos.
Por otra parte, el tribunal prohibió que la madre de una víctima que el miércoles le gritó a Chabán "rata criminal" ingrese a la sala de audiencias cuando éste u otro imputado declare. El juicio se reanudará el lunes con la declaración de más sobrevivientes y aun no se fijó fecha para que Chabán amplíe su indagatoria durante otras tres jornadas. (Télam)







