La industria en general se beneficia con una cotización más alta del dólar frente al peso. La propia Unión Industrial Argentina viene reclamando al Gobierno nacional que permita una apreciación mayor de la moneda. Argumentan que con la devaluación del real perdieron competitividad y que corren el riesgo miles de puestos laborales ante un posible ingreso masivo de productos brasileños y chinos.
Las textiles, dentro de la rama industrial, son las más beneficiadas con la suba del dólar. Su competidor directo es Brasil y se les hace muy difícil colocar sus productos en el exterior a valores más altos. La actividad de este sector cayó durante los últimos dos meses.

Los empresarios extranjeros con intereses en la Argentina podrían verse beneficiados con un dólar alto. La posibilidad de ingresar divisas y transformarlas por una mayor cantidad de pesos argentinos les permite ganar competitividad respecto de algunos de sus competidores. Algunas cadenas de hoteles, por ejemplo, anticiparon que invertirán en la Argentina, ya que les resulta más conveniente en el escenario financiero mundial actual.
La administracion de Cristina Fernández también podría verse agraciada con la suba del dólar, ya que vería mayores ingresos vía retenciones a las exportaciones. El peligro es que una disparada de la moneda estadounidense recaliente la demanda salarial y la inflación, por lo que tiene sus bemoles para el Estado.








