La cotización del dólar divide opiniones

Algunos sectores piden que su valor sea más alto para no perder competitividad con los países vecinos. Pero, otros, aseguran que si el valor de la moneda se dispara serán más los perjuicios que los beneficios. Un difícil equilibrio, que está en manos del Gobierno.

09 Noviembre 2008

Como ocurrió en 2002, aunque sin el desastre financiero y económico de aquellos días, el debate en torno a la cotización que debe tener el dólar frente al peso se reinstaló en la Argentina, luego de que la semana pasada superara los $ 3,40 y de que pareciera que ese es el valor que el Banco Central está dispuesto a avalar. Fuentes de la casa monetaria central deslizaron que ese es el valor deseable para la divisa, lo que se corroboró con el hecho de que las cotizaciones no sobrepasaron esa barrera. Sin embargo, el Banco Central no está ya en la antigua situación en la que el mercado acataba de inmediato sus señales y la presión compradora sigue. Pero, más allá de esta situación, la discusión de estos días pasa por encontrar un punto de equilibrio, aquella cotización que resulte más beneficiosa para una mayor cantidad de sectores de la población: un dólar alto o a niveles menores.
Las hipótesis son varias:
Mantener al dólar quieto le está costando caro al Gobierno nacional, que ve como de a poco se fugan las reservas del Banco Central. En promedio, la entidad que conduce Martín Redrado viene invirtiendo unos U$S 100 millones diarios.
Es necesario devaluar más para que la industria no pierda competitividad. Los que defienden un dólar alto aseguran que es necesario que ello suceda para que Brasil no termine derrumbando la industria nacional.
Con el trasfondo de un constante reclamo de la Unión Industrial Argentina (UIA) por un tipo de cambio competitivo, trascendió que Néstor Kirchner pretende también un dólar alto y rechaza la idea de perder de reservas para vendérselas al mercado. El jefe de Gabinete, Sergio Massa, hizo su aporte diciendo que el peso no se puede desfasar con respecto al real.
Sin embargo, esta teoría se diluye ante quienes sugieren que permitir que el dólar suba y llegue, por ejemplo a $ 4, provocará tres reacciones por demás adversas: habrá más inflación, se multiplicarán los reclamos salariales y los inversores -asustados- correrán en banda a adquirir dólares para tratar de resguardar sus recursos.
Desde el Central buscaron tranquilizar la plaza diciendo que no habría saltos devaluatorios, sumando el poco tranquilizante mensaje de que solo se admitirían pequeñas correcciones. Aunque los bancos aumentaron las tasas, se sabe que ante cierto nivel de desconfianza, no hay tasa suficientemente alta .La pérdida de depósitos de los bancos es una de las peores amenazas para la economía.
En los últimos dos meses, la devaluación del peso alcanzó el 12% y dejó la cotización del dólar más cerca de los $ 3,40. Pese a que el incremento no fue menor, los economistas advierten que no es suficiente para corregir los desfasajes que evidencia la economía nacional.
En este contexto, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain, consideró prematuro un análisis respecto de los efectos del nuevo nivel del dólar, ya que habrá que ver qué ocurre con las otras monedas regionales. En igual sentido, la Sociedad Rural Argentina advirtió que un dólar más alto tampoco beneficia mucho a los ruralistas. Explicaron que el problema del sector está en la falta de competitividad que sufren por el nivel actual de las retenciones que, afirman, no se compensan con una mejora en la cotización de la moneda estadounidense. Sin el impuesto a las exportaciones, afirman, sí sería beneficioso un aumento en el precio del dólar.
Según el economista Eduardo Curia, la depreciación del peso mejoró un poco la competitividad, pero no lo suficiente. "No hago números, pero sí le trazo una referencia cualitativa: creo que es un valor bastante superior al actual, pero no quiero hacer números por las implicancias del caso", dijo.
Curia es un hombre cercano al Gobierno nacional y para muchos sus palabras transmiten buena parte del pensamiento kirchnerista.
En ese brete se encuentra el Poder Ejecutivo por estos días. Según los expertos, deberá poner en la balanza los beneficiados y los perjudicados con un eventual incremento superior en la cotización del dólar. De sus conclusiones, vía Banco Central, resultará el nuevo valor de la divisa. Por lo pronto, no se espera que la cotización se dispare ni que sea muy superior a los $ 3,40. Encontrar el punto de equilibrio para la cotización, esa es la cuestión central.

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