05 Noviembre 2008 Seguir en 
Otra vez, un transformador de la Empresa de Distribución de Energía Eléctrica de Tucumán (EDET) sufrió un desperfecto mientras era trasladado en un camión, y derramó aceite en un perímetro de 20 metros cuadrados en la ciudad tucumana de La Banda del Río Salí. El incidente se produjo en la intersección de la avenida Independencia y la calle Bolivia.
El jefe del Cuerpo de Bomberos de la Policía, Raúl Daniel Lobo, especificó que se desparramaron unos 100 litros de fluido. "Se realizó un trabajo coordinado con la gente de EDET, que consistió en la aplicación de material absorbente. Luego se levantó la sustancia y, finalmente, se aplicó un desengrasante sobre el pavimento", detalló Lobo, quien además indicó que el percance se produjo alrededor de las 10.
A diferencia de lo ocurrido ayer (cuando otro camión de Edet derramó 200 litros del líquido en la capital) esta vez no se produjo un reguero a lo largo de varias cuadras debido a que el conductor del coche advirtió la pérdida a tiempo. Minutos después de que ocurriera el derrame, personal policial cortó la circulación vehicular en la zona para posibilitar las tareas de limpieza y para evitar accidentes.
Lobo aseguró que la sustancia no es contaminante ni nociva para la salud. "Se trata de un aceite mineral que se utiliza para refrigerar los transformadores, puesto que estos aparatos generan mucho calor. Ayer recibí un informe escrito de EDET donde se certifica que el líquido no es tóxico", añadió.
Pese a ello, los vecinos dijeron que el olor emanado por la sustancia les produjo dificultades en las vías respiratorias. "Nos comenzó a picar la garganta, por lo que decidimos recoger una muestra en una botella y planeamos hacerla analizar", relató Marina de Almaraz, de 52 años.
La mujer contó además que el percance sucedió cuando el camión pasó un lomo de burro, versión con la que coincidieron el resto de los testigos. "Estamos muy preocupados; no puede ser que ocurra una situación como ésta cada día", expresó alarmada.
Roberto Silva, de 36 años y propietario de una verdulería en la cuadra, se sumó a los reclamos. "Estoy muy asustado porque mi hija, de cinco años, empezó a toser y a estornudar. Tengo miedo de que le suceda algo a mi chiquita...", concluyó. LA GACETA ©
El jefe del Cuerpo de Bomberos de la Policía, Raúl Daniel Lobo, especificó que se desparramaron unos 100 litros de fluido. "Se realizó un trabajo coordinado con la gente de EDET, que consistió en la aplicación de material absorbente. Luego se levantó la sustancia y, finalmente, se aplicó un desengrasante sobre el pavimento", detalló Lobo, quien además indicó que el percance se produjo alrededor de las 10.
A diferencia de lo ocurrido ayer (cuando otro camión de Edet derramó 200 litros del líquido en la capital) esta vez no se produjo un reguero a lo largo de varias cuadras debido a que el conductor del coche advirtió la pérdida a tiempo. Minutos después de que ocurriera el derrame, personal policial cortó la circulación vehicular en la zona para posibilitar las tareas de limpieza y para evitar accidentes.
Lobo aseguró que la sustancia no es contaminante ni nociva para la salud. "Se trata de un aceite mineral que se utiliza para refrigerar los transformadores, puesto que estos aparatos generan mucho calor. Ayer recibí un informe escrito de EDET donde se certifica que el líquido no es tóxico", añadió.
Pese a ello, los vecinos dijeron que el olor emanado por la sustancia les produjo dificultades en las vías respiratorias. "Nos comenzó a picar la garganta, por lo que decidimos recoger una muestra en una botella y planeamos hacerla analizar", relató Marina de Almaraz, de 52 años.
La mujer contó además que el percance sucedió cuando el camión pasó un lomo de burro, versión con la que coincidieron el resto de los testigos. "Estamos muy preocupados; no puede ser que ocurra una situación como ésta cada día", expresó alarmada.
Roberto Silva, de 36 años y propietario de una verdulería en la cuadra, se sumó a los reclamos. "Estoy muy asustado porque mi hija, de cinco años, empezó a toser y a estornudar. Tengo miedo de que le suceda algo a mi chiquita...", concluyó. LA GACETA ©









