El Banco Central salió ayer a jugar fuerte en el mercado financiero y ofreció un récord de U$S 1.000 millones para contener una nueva escalada del dólar, que cerró a entre $ 3,44 y $ 3,47 en Tucumán y a $ 3,39 en Buenos Aires. En la plaza porteña llegó a un máximo de $ 3,44, un nivel que no alcanzaba desde diciembre de 2002.
De todas formas, la autoridad monetaria sólo necesitó usar U$S 165 millones para lograr el efecto de enfriar la cotización y dejarla apenas por debajo de los $ 3,40 en entidades bancarias y casas autorizadas a operar con divisas.
El dólar sumó de todas formas tres centavos y acumuló en la semana un incremento de 10 centavos, en el marco de otra jornada marcada por la preocupación de inversores y ahorristas, causada por la crisis internacional y por la estatización del sistema jubilatorio privado. En los últimos días el Central ya había intervenido en la plaza para intentar contener bruscos aumentos en el dólar y había desembolsado entre U$S 100 y U$S 150 millones, pero esta vez decidió mostrar mayor poder de fuego.
La Reserva Federal de EEUU recortó tasas
La Reserva Federal de EEUU (FED) recortó medio punto las tasas de interés de referencia, que quedaron en un 1%. Con esa acción, buscó tranquilizar los mercados y ponerle un freno a los rumores de recesión. Su acción sirvió para que las Bolsas de todo el mundo operaran mayoritariamente en alza, aunque el Dow Jones de Nueva York cedió un 0,82%. El Merval argentino ganó un 2,61%. Hoy, los mercados asiáticos abrieron en alza, impulsados por el recorte de la FED.












