Gestión histórica o intrascendente

Por Fernando García Soto -Redacción LA GACETA.

29 Octubre 2008

Se lo vio muy solo, demasiado solo, a lo largo de la extensa asamblea que culminó con su derrota en la elección de las autoridades que regirán los destinos de la FET durante el próximo año. Esta vez, Julio Colombres no contó con el apuntalamiento de su amigo y par en la industria azucarera Jorge Rocchia Ferro, que fue clave en el éxito de las dos elecciones anteriores. A último momento, cuando parecían agotadas todas las instancias y su sector ya había perdido en dos oportunidades durante la madrugada de ayer, se vio a Colombres tratando de captar el voto de algunos vocales de la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT), entidad que anteriormente lo había apoyado en plenitud, pero que ahora lo dejó librado a su suerte. Esta vez no estaba Rocchia Ferro, hoy más cerca del calor oficial, tras haber sido favorecido por el Gobierno provincial en la Cumbre del Mercosur, realizada a mediados de año en Tucumán.
Sin embargo, no pasará inadvertida la gestión de Colombres en la FET, que durante los dos años en que la condujo instauró las bases del respeto por las normas y por la institucionalidad. Será difícil que las nuevas autoridades -con el tabacalero Raúl Robín a la cabeza- puedan despegarse demasiado de esta línea, sin que los ojos del empresariado y de la comunidad en general las apunten con dedos acusadores. La larga discusión durante la asamblea sobre el alcance de la resolución de la Dirección de Personas Jurídicas, que exige que las normalización de las cámaras para participar de asambleas, demuestra que el rumbo “legalista” en la FET parece haber llegado para quedarse definitivamente. ¿Podrá Robín aceptar sin chistar una embestida del Gobierno provincial similar a aquella que promovía la venta de edificios históricos de la provincia? Seguramente no.
Más allá de los rumores de que Robín llegó a la presidencia de la FET con la anuencia del gobernador, José Alperovich, lo cierto es que si hoy el productor tabacalero ocupa el máximo cargo de la FET se debe en gran medida al padrinazgo que recibió del empresario Damián Valenzuela Mayer, presidente de la Cámara de Analistas y Operadores Bursátiles, y miembro del comité ejecutivo de la FET. Este joven abogado desplegó una ingeniería jurídica que impidió que el sector de Colombres hiciera caer la asamblea y se ocupó personalmente de captar votos a favor de Robín.
Si se dedica a cumplir con los objetivos que se fijó para su mandato, el nuevo presidente de la FET tendrá mucho trabajo por delante. De él dependerá que su gestión sea histórica o intrascendente. Robín tiene la palabra.

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