Julio Colombres condujo la Federación Económica de Tucumán (FET) durante dos años y 17 días. En 2006, había llegado a la presidencia de la central empresaria con un fuerte apoyo de otro industrial azucarero, Jorge Rocchia Ferro, durante una votación tensa en la que resultó perdedor el constructor y citricultor Pedro Omodeo (h), a quien se señalaba como el postulante del Gobierno.
Las dos gestiones de Colombres estuvieron caracterizadas por la apertura de la entidad y por la continuidad de la línea dura hacia el Gobierno provincial que había iniciado su antecesor en el cargo, el cañero Humberto Sánchez. Tras la derrota de ayer, Colombres dialogó con LA GACETA y realizó un suscinto balance de su gestión, a las puertas de la casona de San Martín 427.
“Creo que ha sido muy buena. Creo que se ha hecho muchísimo y que la FET acrecentó su prestigio social, su prestigio interno y su situación económica”, sostuvo el empresario, tras lo cual confesó que durante el plenario en el que se eligió a Raúl Robín como nuevo presidente de la institución le propusieron la vicepresidencia primera, la cual no aceptó.
- ¿Qué lectura hace de esta elección?
- Aquí se jugaron otros partidos. Espero que de esto salga una Federación Económica fortalecida.

- ¿Considera que se entrometió algún sector, como el Gobierno de la Provincia, por ejemplo?
- No es el momento de entrar a evaluar ese tipo de cosas.
- ¿Tiene expectativas en que este renovado comité ejecutivo de la FET pueda llevar a cabo la continuidad de sus gestiones?
- Yo voy a trabajar, desde el comité, para que la FET siga trabajando por y para Tucumán.

- ¿Qué objetivos debería considerar esta nueva gestión?
- Debería seguir las buenas líneas de mi gestión y corregir los errores que yo he cometido.









