Dos tucumanos encandilaron al público y se metieron en la final de "Talento argentino"
Un niño prodigio de la guitarra y el titiritero de una sensual muñeca coparon la semifinal. Emocionados, agradecieron a su provincia. Lea la entrevista exclusiva que LA GACETA.com realizó al guitarrista hace dos años, cuando tocaba en la peatonal.
El escenario de Telefe se convirtió en la vidriera privilegiada de las virtudes de la provincia. Anoche, dos tucumanos atrajeron la mayoría de los votos del público y se metieron, con paso firme y ovación merecida, en la final del reality "Talento argentino". El niño guitarrista Facundo Aragón y el titiritero Alexander Lencina dieron un paso adelante en el ciclo y, emocionados, agradecieron a quienes los habían votado.
Alexander llegó al certamen casi sin querer. En una charla previa a la semifinal, el joven contó a LA GACETA que no se le había ocurrido presentarse en el casting hasta que su hermanito le pidió prestada una de sus marionetas para concursar. "Le expliqué que había que trabajar mucho para manejarla y que no iba a poder. Pero me quedó picando la idea y al otro día me presenté", recordó quien forma parte del elenco de Los Pupis de Pablo Barraza.
Inicialmente, el jurado -compuesto por Maximiliano Guerra, Catherine Fulop y "Kike" Teruel- lo incluyó con su sensual odalisca Samira. "Pero yo quería mostrar más, y un día, en un ensayo, les di la sorpresa con el bailantero Jean Carlo, así que ahora compito con los dos juntos", explicó. Alexander, junto a amigos y otros titiriteros, tuvo la original idea de recorrer colegios tucumanos haciendo breves presentaciones y entregando volantes para pedir apoyo. "Los chicos se re engancharon y me están votando", manifestó.
Descubierto en la peatonal
El caso de Facundo es diferente. Pese a su corta edad (tiene 13 años), este niño prodigio de la guitarra está preparado para una oportunidad como esta desde hace años. Toca la guitarra desde los tres y desde los cinco recorre los escenarios de Lastenia, su ciudad, y de otras localidades, siempre acompañado por su padre Adrián Aragón. Tienen agendas de gira anuales, luego de que hicieran de la peatonal Muñecas su espacio de difusión durante varias temporadas.
"La guitarra es como mi vida", definió el adolescente. Y el jurado lo notó. En la elección, Maximiliano Guerra le dijo: "desnudás el alma tocando desde el corazón". Facundo escucha todo tipo de música, pero el folclore es lo que más le gusta; en su repertorio hace mix (su padre siempre hace la base rítmica) entre milongas y chacareras, pero empieza con una zapada blusera.
En abril de 2006, como adivinando la fama que lo esperaba, LA GACETA.com lo descubrió tocando en la peatonal. En la entrevista que concedió en ese entonces, el joven confesaba su pasión por los ritmos y su deseo de encandilar al público con su virtuosismo. El sueño se está cumpliendo. LA GACETA ©







