

ROSARIO.- Horacio Usandizaga quedó en el ojo de la tormenta. Acechado por las críticas y por la posibilidad de tener que enfrentar acciones judiciales, el presidente de Rosario Central buscó disculparse por haber dicho que iba a "matar a todos" los integrantes del plantel y del cuerpo técnico si el equipo pierde la categoría. Los futbolistas, en tanto, emitieron un comunicado conciliador en el que piden unir los esfuerzos para sacar al club del pozo. Las polémicas declaraciones desembocaron también en ámbitos extrafutbolísticos. El titular de la División Judiciales de la Unidad Regional II inició de oficio una investigación por amenazas, mientras que la jueza correccional Graciela Sedda, dispuso la instrucción de un sumario.
Tras mantener una reunión en el vestuario con los jugadores, Manuel Usandizaga, hijo del presidente, pidió disculpas en nombre de su padre, leyendo un comunicado que pretendió atenuar el efecto de sus palabras. “Fueron pronunciadas en el marco de una fiesta con público altamente preocupado por el momento del equipo”, señaló.
El hijo del presidente de Central reconoció que su padre cometió un exabrupto producto del carácter verborrágico, aunque aclaró que ello no justifica sus polémicos dichos. “Mi padre está arrepentido. Es difícil que pida disculpas porque es muy orgulloso, pero se las queremos pedir a los socios, a los jugadores, al técnico y a la Asociación del Fútbol Argentino”, expresó el asesor letrado del club.
Por su parte, el plantel llamó a unir esfuerzos e intentar suavizar los efectos de la dura declaración del presidente de la entidad. "Kily" González habló en nombre de los futbolistas, que llamaron a que cada uno cumpla su rol. “El dirigente dirigiendo, el jugador jugando y la gente alentando”, señala el documento. No hubo mención explícita a los dichos de Usandizaga, aunque sí una clara alusión en un sutil tono crítico. “Como podemos fallar adentro de la cancha, pueden los hombres fallar afuera, pero buscando siempre lo mejor para Central”, señala la nota. (Télam)







