El agro tucumano, en estado de alerta

Los productores esperan la decisión que adopte la Mesa de Enlace agropecuaria.

ARENGA. Pereyra, de la SRT, habló junto a los autoconvocados. LA GACEA/ JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
ARENGA. Pereyra, de la SRT, habló junto a los autoconvocados. LA GACEA/ JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
09 Octubre 2008
Susana bajó rápidamente de la camioneta 4x4. Llevaba una pancarta que simbolizaba una gran bandera con la leyenda "Tucumán" en el centro. Miró hacia la Casa de Gobierno y no se dejó intimidar por la fuerte presencia policial. Los efectivos de Infantería cubrieron el principal acceso de la sede del Poder Ejecutivo. Del otro lado, decenas de rodados comenzaron a estacionar en la primera cuadra de la calle 25 de Mayo. La movilización ruralista tucumana se hizo sentir, con bocinazos, al cierre del paro agropecuario. "Soy cuarta generación de agricultores y, la verdad, no recuerdo un año tan difícil como este para la actividad", completó Susana, algo resignada por la baja del precio de la soja que produce y de la falta de políticas oficiales para el sector ruralista.
Un poco más allá, en la plaza Independencia, Pablo Ayala, productor del este tucumano, hacía cálculos y explicaba a LA GACETA que, con el actual precio del maíz, la rentabilidad era igual a cero. "No cierran los números y es difícil proyectar la próxima cosecha", dice. Esa es la sensación generalizada en el sector ruralista. Y la expusieron los dirigentes que ayer se subieron a una camioneta, tomaron un micrófono y reclamaron airadamente al Gobierno que instrumente una política seria para aliviar al sector. Lo planteó el presidente de la Sociedad Rural, Víctor Pereyra ("no hay margen de acción, sino de decisiones importantes para amortiguar los efectos de las heladas, sequías y ahora la crisis internacional, afirmó). Lo reivindicó el dirigente de los autoconvocados, Rafael Sánchez. "No se puede producir con los precios actuales y se perdió una gran oportunidad", por la falta de apertura del Gobierno nacional, señaló. Y lo confirmó el productor Maximiliano Alcocer. "Esta es una lucha por la dignidad", puntualizó.
Los reclamos de los productores también apuntaron contra el gobernador José Alperovich, quien -según señalaron en la marcha- les prometió hace 70 días abrir las puertas del diálogo y hasta ahora no convocó a una reunión. Por la intransigencia oficial, señaló Juan Casañas (autoconvocados) los ruralistas tucumanos mantendrán el estado de alerta y de movilización esperando una directiva de la Mesa de Enlace del sector agropecuario respecto de cómo continuará la protesta.

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