La nueva película de Alberto Lecchi, “El frasco”, muestra el encuentro entre dos seres frágiles, que cargan con la incapacidad de conectarse con el exterior para poder establecer un vínculo sentimental. Romina (Leticia Brédice) es una maestra rural cuyo pasado la mantiene en una relación distante con el pueblo en donde vive. Juan Pérez (Darío Grandinetti) es un chofer parco que se ha sabido ganar el apodo de “el Mudo”. Su relación con el pueblo es menos tensa, pero tampoco logra salvarse del qué dirán.
El guión de Pablo Solarz logra una mayor contundencia emocional cuando se centra en los encuentros entre Romina y Pérez. Los momentos de mayor intimidad de la pareja -en los cuales las palabras son redundantes- logran acrecentar la intriga y la empatía que el espectador podrá sentir por estas dos almas en pena.
“El Frasco” es un filme que pierde cuando se aleja de cierto grado de intimismo al que lo conducen las composiciones de la pareja.
09 Octubre 2008 Seguir en 







