08 Octubre 2008 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), Ben Bernanke, dio indicios de que el banco central está listo para rebajar sus tasas de interés, lo que sería un cambio dramático para apuntalar la economía, golpeada por una crisis financiera de dimensiones históricas.
Los recientes datos económicos y los acontecimientos financieros muestran que el panorama de crecimiento ha empeorado, y que los riesgos para la expansión se han elevado, dijo Bernanke en declaraciones ante la Asociación Nacional de Empresas Económicas.El panorama inflacionario, en tanto, si bien aún es incierto, ha mejorado levemente a causa de la reducción en los precios del petróleo y las materias primas, indicó. "A la luz de estos acontecimientos, la Reserva Federal deberá considerar si su actual postura de política monetaria sigue siendo apropiada", dijo Bernanke.
Al dejar abiertas las puertas para un recorte de tasas, Bernanke se alejó de la visión que él y otros funcionarios de la FED habían manifestado recientemente, de que un recorte tendría pocos efectos y no lograría estimular la actividad económica mientras los mercados crediticios permanezcan congelados.
La FED recortó la tasa de préstamo interbancario hasta el 2% en siete fases desde mediados de setiembre del 2007 hasta fines de abril, en un esfuerzo por contener la desaceleración de la economía.
Desde entonces, el banco central se ha centrado en subastas de efectivo y préstamos de los muy seguros bonos del Tesoro para destrabar los mercados de crédito. El empeño de la FED para restaurar el flujo del crédito inyectando cientos de miles de millones de dólares al sistema financiero ha sido cada vez más intenso y agresivo. Temprano, ayer, la FED anunció un plan para comprar una cantidad no especificada de papeles comerciales, para asegurar que se mantenga abierto ese canal común de préstamos corporativos a corto plazo.Las acciones, ya en baja por las preocupaciones del crédito, inicialmente ampliaron su caída tras el sombrío panorama económico expuesto por Bernanke. Al principio, los precios de la deuda del Gobierno estadounidense encontraron apoyo, pero posteriormente bajaron al subir las acciones.
En ese marco, la Bolsa de Nueva York volvió ayer a hacer oídos sordos a los llamamientos a la confianza de las autoridades políticas y económicas de Washington y registró un nuevo desplome, que lleva el acumulado de las pérdidas en todo el año a aproximadamente un tercio de su valor. De nada sirvieron tampoco los denodados esfuerzos del presidente George W. Bush, que volvió a pedir confianza en la economía.
El Dow Jones de valores industriales cayó un 5,11%. En los últimos cinco días perdió unos 1.400 puntos o un 13%. Desde que arrancó el año, el índice de referencia de Wall Street se desplomó un 28,78%. Las perspectivas no son nada halagüeñas tampoco para hoy, el día en el que se hará público el Panorama Económico Mundial, el informe semestral del FMI sobre las perspectivas de crecimiento de la economía mundial. (Reuter-DPA)
Los recientes datos económicos y los acontecimientos financieros muestran que el panorama de crecimiento ha empeorado, y que los riesgos para la expansión se han elevado, dijo Bernanke en declaraciones ante la Asociación Nacional de Empresas Económicas.El panorama inflacionario, en tanto, si bien aún es incierto, ha mejorado levemente a causa de la reducción en los precios del petróleo y las materias primas, indicó. "A la luz de estos acontecimientos, la Reserva Federal deberá considerar si su actual postura de política monetaria sigue siendo apropiada", dijo Bernanke.
Al dejar abiertas las puertas para un recorte de tasas, Bernanke se alejó de la visión que él y otros funcionarios de la FED habían manifestado recientemente, de que un recorte tendría pocos efectos y no lograría estimular la actividad económica mientras los mercados crediticios permanezcan congelados.
La FED recortó la tasa de préstamo interbancario hasta el 2% en siete fases desde mediados de setiembre del 2007 hasta fines de abril, en un esfuerzo por contener la desaceleración de la economía.
Desde entonces, el banco central se ha centrado en subastas de efectivo y préstamos de los muy seguros bonos del Tesoro para destrabar los mercados de crédito. El empeño de la FED para restaurar el flujo del crédito inyectando cientos de miles de millones de dólares al sistema financiero ha sido cada vez más intenso y agresivo. Temprano, ayer, la FED anunció un plan para comprar una cantidad no especificada de papeles comerciales, para asegurar que se mantenga abierto ese canal común de préstamos corporativos a corto plazo.Las acciones, ya en baja por las preocupaciones del crédito, inicialmente ampliaron su caída tras el sombrío panorama económico expuesto por Bernanke. Al principio, los precios de la deuda del Gobierno estadounidense encontraron apoyo, pero posteriormente bajaron al subir las acciones.
En ese marco, la Bolsa de Nueva York volvió ayer a hacer oídos sordos a los llamamientos a la confianza de las autoridades políticas y económicas de Washington y registró un nuevo desplome, que lleva el acumulado de las pérdidas en todo el año a aproximadamente un tercio de su valor. De nada sirvieron tampoco los denodados esfuerzos del presidente George W. Bush, que volvió a pedir confianza en la economía.
El Dow Jones de valores industriales cayó un 5,11%. En los últimos cinco días perdió unos 1.400 puntos o un 13%. Desde que arrancó el año, el índice de referencia de Wall Street se desplomó un 28,78%. Las perspectivas no son nada halagüeñas tampoco para hoy, el día en el que se hará público el Panorama Económico Mundial, el informe semestral del FMI sobre las perspectivas de crecimiento de la economía mundial. (Reuter-DPA)









