07 Octubre 2008 Seguir en 
TOKIO.- Ya no es sólo la crisis financiera la que en Japón, como en otros países asiáticos, causa grandes preocupaciones. Crece el temor de que el desastre financiero se convierta en una crisis global con consecuencias en la economía real. Frente a estos escenarios de pesadilla, la Bolsa de Tokio, líder en los mercados asiáticos, se derrumbó y alcanzó los valores mínimos en los últimos cinco años. "No hay nada que estimule a los inversores a comprar acciones", dijo un analista de mercado. Es, por mucho, lo peor que haya visto nunca, agregó. La economía exportadora japonesa está sintiendo, por sobre otros sectores, en forma violenta las consecuencias de la crisis financiera. Porque los estadounidenses, que están sufriendo escasez de dinero, por ejemplo, cada vez menos se pueden dar el lujo de comprarse un Toyota o un televisor Sony. Y el consumo en los países orientales también disminuyó sensiblemente. (DPA)
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