Evalúan abrir el corralón y limitar el uso de esos fondos

Los ahorristas recuperarían su dinero al valor real del dólar. Los depósitos pasarían a una cuenta a la vista que tendría restricciones.

EN ESTUDIO. Si el proyecto para liberar el corralón se concreta, la decisión de pasar o no los fondos a una cuenta será de cada ahorrista.
EN ESTUDIO. Si el proyecto para liberar el corralón se concreta, la decisión de pasar o no los fondos a una cuenta será de cada ahorrista.
17 Enero 2003
BUENOS AIRES.- El Gobierno está estudiando una propuesta que permitiría la apertura del corralón financiero, pero que pondría ciertas restricciones para la utilización de ese dinero.La idea -hecha pública por el matutino porteño "La Nación"- tendría el aval del presidente Eduardo Duhalde y establecería un nuevo corralito financiero con los depósitos que se liberen del corralón. Pero la idea aún no fue puesta en marcha porque tanto los funcionarios del Ministerio de Economía como los del del Banco Central (BCRA) la consideran impracticable.

Plata virtual
El proyecto, de apenas nueve artículos, está inspirado en una idea que desarrolló el diputado Rodolfo Frigeri, titular de la Comisión de Finanzas de Diputados y ex titular del Banco Provincia.
Su principal rasgo es que crea con los fondos atrapados en el corralón, y sólo a pedido de los depositantes, un circuito de dinero electrónico que aseguraría su circulación en beneficio de un incremento del nivel de transacciones de bienes y servicios de la economía.
La iniciativa en cuestión propone crear un sistema especial electrónico de medios de pago de uso acotado, en principio, a los que tienen depósitos acorralados y, luego, a quienes se los acepten como moneda de pago.
Similar al corralito instaurado por el ex ministro Domingo Cavallo, este se trataría de un sistema de carácter cerrado que sólo podrá ser usado como medio de pago electrónico de bienes y servicios y que funcionaría sobre la base de cuentas bancarias abiertas especialmente y que serán operadas exclusivamente mediante tarjetas de débito emitidas sólo a esos fines.

La metodología
El mecanismo se pondría en marcha cuando el depositante acorralado decida canjear su actual depósito reprogramado (Cedro) por Certificados de Pagos Bancarios (CPB), que podrán ser transferidos a la cuenta especial al cambio vigente el día de la transferencia. Esto quiere decir que si alguien, que en origen tenía un depósito de US$ 10.000 reprogramado, mediante este sistema lo convertiría en una nueva cuenta bancaria por $ 32.700, teniendo en cuenta el valor al que cerró el dólar el miércoles.
Los CPB se emitirían en dólares y se pagarían 5 cuotas iguales semestrales y consecutivas a partir del 30 de junio próximo. Pero el dinero podría circular electrónicamente y facilitaría transacciones, aunque sólo se irían liberando ante cada amortización. Mientras tanto, la circulación de este dinero virtual quedará acotada al circuito cerrado que se creará mediante cuentas y tarjetas de débito especiales. (Especial)

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