Recuperó terreno el dólar y cerró a $ 3,32 vendedor

Los operadores tucumanos siguieron de cerca los cambios que sufrió la cotización de la moneda en el mercado porteño, ya que allí se definió su valor.

17 Enero 2003
El dólar ensayó un repunte de dos centavos, después de los cuatro que perdió el miércoles en relación con el peso, y terminó cotizándose en la City tucumana a $ 3,25 para la compra y a $ 3,32 para la venta.
Los operadores tucumanos siguieron de cerca los cambios que sufrió la cotización de la moneda estadounidense en el mercado porteño, ya que allí se definió el valor de la divisa. "En Tucumán hay muy poca demanda. No llega a generar por sí misma bajas o subas en el precio del dólar. Por eso estamos atentos a los cambios que se producen a cada instante en Buenos Aires", explicó un agente de cambio.

Cambio de tendencia
En Buenos Aires, el dólar también se acomodó hacia arriba y terminó a $ 3,23 para la compra y a $ 3,29 para la venta, según informó la agencia de noticias Télam.
Los cambistas porteños recordaron que la demanda se mueve por cuentagotas y que por estos días son pocos los ahorristas que pueden atesorar dólares. Las casas de cambio son visitadas por turistas que buscan pesos y por algunos inversores que convierten pequeñas sumas en dólares.
De manera que en la City porteña no se alteró la tranquilidad propia de los días de altas temperaturas. Sólo en la Bolsa de Comercio activó una corriente de compras la noticia de que el Fondo Monetario Internacional espera cerrar en las próximas 36 horas el acuerdo con la Argentina, según adelantó el vocero del organismo, Tomas Dawson.
En ese contexto, al Banco Central no le quedó más remedio que absorber el excedente de las ofertas de dólares y, como contrapartida, seguir sumando reservas, aunque la cantidad fue muy inferior a la habitual y sólo sumó 30 millones de dólares.

PUNTO DE VISTA
Es necesario que suba
Por Andres Musacchio.
Economista - Docente de la UBA en historia de políticas económicas.

En Argentina estamos acostumbrados a pensar la economía en el muy corto plazo, y tomamos las variables de manera aislada. Por eso, la actual tendencia a la baja del dólar es analizada sin tener en cuenta algunos determinantes particulares ni su articulación con un futuro a más largo plazo. El supuesto exceso de oferta de dólares proviene de un fuerte superávit comercial, fruto de una mejor posición competitiva, pero sobre todo de la depresión, que contrajo dramáticamente las importaciones. De modo que si se logra una reactivación, el superávit tenderá a reducirse. Por otra parte, hay una caída transitoria de la demanda de divisas porque el Estado está en default. Tarde o temprano deberá reiniciar sus pagos, lo que provocará una mayor demanda de divisas que se remitirán al exterior.
En ese contexto, los dólares que salgan por esa "ventanilla" deberán ingresar de manera genuina por otra. Como la Argentina no tiene importantes inversiones en el extranjero, sólo puede recurrir para ello a las exportaciones. De allí que se deberá contar con un superávit comercial estructural, una de cuyas condiciones (aunque no la única) es un dólar alto.
Por otra parte, la mayoría de los precios internos tomó como referencia el dólar a $ 3,50. Así como los precios suben rápidamente cuando el peso se devalúa, no bajan de forma similar cuando éste se aprecia. Por lo tanto, dejar caer el valor del dólar implicará una revaluación que impactará negativamente sobre la balanza comercial, sin beneficios evidentes para el bolsillo de la población. Además, si la baja del dólar es sólo transitoria, estaríamos alimentando la inflación futura, que se reavivará cuando la tendencia a la caída del dólar se revierta. (Especial para LA GACETA)

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