19 Septiembre 2008 Seguir en 
Con afiches, el sindicato de Luz y Fuerza, que agrupa a unos 2.000 empleados del servicio eléctrico en Tucumán, salió a presionar para que el Gobierno provincial dé vía libre a un aumento de la tarifa de EDET de entre el 9% y el 11%.
El gobernador, José Alperovich, decidió demorar la aplicación de este nuevo incremento (ya se otorgó un 24% en los últimos tres años) por cuestiones políticas.
En EDET se declararon desconcertados ante por la falta de resoluciones al pedido de alza tarifaria que formularon, para el cual argumentaron que la compañía sufrió un incremento de costos superior al 5%. El sindicato de Luz y Fuerza habitualmente apoya las subas tarifarias porque estas abonan luego los reclamos de aumentos salariales durante negociaciones con las empresas del sector.
"En el contrato de concesión de la distribuidora (EDET) se pactó una serie de obras que a la fecha no se hicieron. Eso hace que estemos en riesgo de sobrecargas de las líneas de tensión. Por eso, con esta campaña, queremos que se entienda que en algún momento Tucumán sufrirá un apagón. La empresa tiene que hacer las inversiones pactadas y el Gobierno debe cumplir con lo que se comprometió", dijo a LA GACETA el secretario general del sindicato de Luz y Fuerza, Julio Ernesto Luna. El gremialista se refería al anuncio que hizo Alperovich respecto de que iba a avalar el nuevo aumento tarifario que pide EDET.
"El Gobierno no está cumpliendo y está demorando el llamado a una audiencia pública por un aumento tarifario. Mientras tanto, la falta de obras de infraestructura puede hacer saltar una estación y toda la provincia se queda a oscuras", planteó Luna. "La energía en Tucumán sigue siendo la más barata del país. ¿Por qué no se enojan cuando aumentan el cable, los precios o la telefonía celular? La energía también tiene un costo", insistió Luna, y se preocupó por afirmar que los afiches no constituyen un apriete. "Simplemente nos expresamos para que la sociedad sepa de qué se trata esto. No estamos reclamando salarios. Estamos reclamando la inversión que corresponde", dijo.
Queja de usuarios
Los dirigentes de asociaciones de usuarios Carlos Petersen y Edmundo Romano afirmaron que de aplicarse el alza tarifaria el impacto será grande para los consumidores. "Es necesario recordar, además, que en Capital Federal y Gran Buenos Aires, donde no se incrementó la tarifa a los residenciales desde 2001, ahora sólo sufrirán subas del 10% al 30% quienes consuman más de 650 kilovatios; en cambio, en Tucumán los incrementos, sólo este año, alcanzan un 50% y lo sufren los usuarios de menores consumos", dijeron los dirigentes.
El gobernador, José Alperovich, decidió demorar la aplicación de este nuevo incremento (ya se otorgó un 24% en los últimos tres años) por cuestiones políticas.
En EDET se declararon desconcertados ante por la falta de resoluciones al pedido de alza tarifaria que formularon, para el cual argumentaron que la compañía sufrió un incremento de costos superior al 5%. El sindicato de Luz y Fuerza habitualmente apoya las subas tarifarias porque estas abonan luego los reclamos de aumentos salariales durante negociaciones con las empresas del sector.
"En el contrato de concesión de la distribuidora (EDET) se pactó una serie de obras que a la fecha no se hicieron. Eso hace que estemos en riesgo de sobrecargas de las líneas de tensión. Por eso, con esta campaña, queremos que se entienda que en algún momento Tucumán sufrirá un apagón. La empresa tiene que hacer las inversiones pactadas y el Gobierno debe cumplir con lo que se comprometió", dijo a LA GACETA el secretario general del sindicato de Luz y Fuerza, Julio Ernesto Luna. El gremialista se refería al anuncio que hizo Alperovich respecto de que iba a avalar el nuevo aumento tarifario que pide EDET.
"El Gobierno no está cumpliendo y está demorando el llamado a una audiencia pública por un aumento tarifario. Mientras tanto, la falta de obras de infraestructura puede hacer saltar una estación y toda la provincia se queda a oscuras", planteó Luna. "La energía en Tucumán sigue siendo la más barata del país. ¿Por qué no se enojan cuando aumentan el cable, los precios o la telefonía celular? La energía también tiene un costo", insistió Luna, y se preocupó por afirmar que los afiches no constituyen un apriete. "Simplemente nos expresamos para que la sociedad sepa de qué se trata esto. No estamos reclamando salarios. Estamos reclamando la inversión que corresponde", dijo.
Queja de usuarios
Los dirigentes de asociaciones de usuarios Carlos Petersen y Edmundo Romano afirmaron que de aplicarse el alza tarifaria el impacto será grande para los consumidores. "Es necesario recordar, además, que en Capital Federal y Gran Buenos Aires, donde no se incrementó la tarifa a los residenciales desde 2001, ahora sólo sufrirán subas del 10% al 30% quienes consuman más de 650 kilovatios; en cambio, en Tucumán los incrementos, sólo este año, alcanzan un 50% y lo sufren los usuarios de menores consumos", dijeron los dirigentes.







