Los alimentos y las bebidas fueron los productos importados más sustituidos

Tras la devaluación, los consumidores debieron adaptarse y comprar productos nacionales. En busca de las segundas marcas.

13 Enero 2003
La era posdevaluación ha modificado completamente los hábitos de consumo de los argentinos. La caída de la paridad del 1 a 1 provocó que muchos productos extranjeros fueran reemplazados por producción local.
Según un estudio de la Secretaría de Industria de la Nación, durante el primer semestre de 2002 los rubros más reemplazados fueron los de alimentos y bebidas, en un 68,3%; aparatos de uso doméstico, radio y TV, un 65,5%; materiales para la construcción, un 60,5%; textiles, cuero y calzado, un 52,9%; materiales eléctricos e instrumentos de medición, un 42,7%; celulosa, papel y edición, un 41,1%; maquinarias de uso industrial, un 34,7%; químicos, 31,1% y productos primarios, 17,5%.
"Sin dudas, el mayor grado de sustitución se produjo en alimentos, comestibles, artículos de limpieza y bebidas, en particular en los vinos y las cervezas", aseveró Sergio García, miembro de la Cámara de Supermercados de Tucumán . "Además, la oferta local es de una excelente calidad, lo que está provocando el resurgimiento de la industria nacional", añadió. El supermercadista remarcó que el consumidor optó por productos económicos y de segunda marca.
Miguel López Calabrese, propietario de una bodega, coincidió con García. "En virtud del cambio del precio del dólar, los artículos importados alcanzan apenas un 10% del total de ventas, en relación con 2001", dijo. "En el caso de los vinos finos nacionales hay un crecimiento interesante en las ventas", añadió.

La construcción
En el área de la construcción, los mayores reemplazos se evidenciaron en materiales eléctricos, y en productos de PVC y de polipropileno. "Es que los componentes son importados", indicó Oscar Mirkin, de la Cámara de la Construcción de Tucumán. "El resto de los componentes, como acero, hierro, carpintería metálica y cemento, es nacional", añadió.
El dirigente aguarda que este incremento de la producción argentina sirva para reactivar al país. "El problema es que aún hay empresas paralizadas y sin crédito, y así es dificultoso despegar", enfatizó.
En el sector de electrodomésticos la sustitución llegó al 65,5%, mayoritariamente en productos como cocinas, televisión, estufas y termotanques. "Esto es una excelente señal, ya que durante 10 años hemos destruido la industria argentina", enfatizó el titular de la FET, Eduardo El Eter. A modo de ejemplo, destacó que en las ventas del Día de los Reyes Magos el 90% de los juguetes era nacional.
No obstante, el dirigente vio algunos inconvenientes. "Hemos notado que mucha materia prima, como por ejemplo la chapa para artículos del hogar, está escaseando, ya que las empresas prefieren exportar antes que vender en el mercado interno", advirtió.
"Para que esto no ocurra también en otros sectores es importante que las autoridades nacionales piensen en reactivar la industria argentina y en garantizar la materia prima para el mercado interno", dijo.
En el área textil hay una sustitución del 52,9%. "Las industrias textiles prácticamente estaban desarmadas y ahora están de nuevo en funcionamiento", enfatizó El Eter.
Según el ingeniero Mirkin, las expectativas están centradas en que este proceso se profundice en 2003 de la mano de lanzamientos de líneas de crédito para las empresas, a fin de abastecer la demanda interna.

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