23 Agosto 2008 Seguir en 
Lindau, Alemania.- El premio Nobel de Economía de 2001, el estadounidense Joseph Stiglitz, no cree que las turbulencias en los mercados financieros internacionales acaben pronto.
“La crisis financiera se extenderá por lo menos hasta principios de 2010. Y las pérdidas en todo el mundo van a superar con creces el billón de dólares (U$S 1.000 millones)”, pronosticó. Stiglitz asiste a un seminario de 15 premios Nobel y jóvenes expertos en economía. Afirmó que gran parte de la carga de la crisis la están soportando los institutos crediticios europeos. “Los estadounidenses tienen que considerarse afortunados por el hecho de que los europeos fueran suficientemente tontos como para comprar los créditos hipotecarios basura”, remarcó.
En opinión de Stiglitz, una de las principales lecciones que arrojó la crisis financiera es la necesidad de crear nuevos gremios de control. “El banco emisor estadounidense FED representa demasiado la perspectiva de los bancos. En lugar de ello sería oportuno formar una especie de comisión de seguridad de productos financieros en la que estuvieran representados también los potenciales perjudicados de una crisis como las cajas de jubilaciones, los empleados y los clientes bancarios”, propuso. También mencionó la posibilidad de exigir a los bancos que no aumenten el volumen de sus créditos hipotecarios en más de 15% a 20% por año. (NA)
“La crisis financiera se extenderá por lo menos hasta principios de 2010. Y las pérdidas en todo el mundo van a superar con creces el billón de dólares (U$S 1.000 millones)”, pronosticó. Stiglitz asiste a un seminario de 15 premios Nobel y jóvenes expertos en economía. Afirmó que gran parte de la carga de la crisis la están soportando los institutos crediticios europeos. “Los estadounidenses tienen que considerarse afortunados por el hecho de que los europeos fueran suficientemente tontos como para comprar los créditos hipotecarios basura”, remarcó.
En opinión de Stiglitz, una de las principales lecciones que arrojó la crisis financiera es la necesidad de crear nuevos gremios de control. “El banco emisor estadounidense FED representa demasiado la perspectiva de los bancos. En lugar de ello sería oportuno formar una especie de comisión de seguridad de productos financieros en la que estuvieran representados también los potenciales perjudicados de una crisis como las cajas de jubilaciones, los empleados y los clientes bancarios”, propuso. También mencionó la posibilidad de exigir a los bancos que no aumenten el volumen de sus créditos hipotecarios en más de 15% a 20% por año. (NA)
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