12 Enero 2003 Seguir en 
La inventiva suele aflorar cuando el camino está plagado de dificultades. A lo largo de 2002, los hombres de campo tuvieron que ingeniárselas para producir o exportar prácticamente sin crédito a raíz de la inestabilidad que causó la salida de la convertibilidad y la posterior devaluación. Hoy el esfuerzo puede ser premiado. El Banco Nación acaba de lanzar un programa de financiación que, en los hechos, implicará que las empresas más grandes financien a las más chicas para que puedan potenciar sus exportaciones.
La institución presentó la nueva unidad de negocios denominada Nación Fideicomisos SA, una sociedad anónima que financiará a productores con recursos provenientes del capital excedente de las grandes exportaciones. Es una suerte de redistribución dado que, a causa de la devaluación, este fue el sector que más se benefició con la salida de la convertibilidad.
El presidente de la nueva unidad de negocios del Nación se llama Juan Galluscio. ESte anticipó que están avanzadas las conversaciones con los representantes de las grandes empresas exportadoras del país, que fueron las grandes protagonistas del espectacular y abultado superávit comercial del 16% del Producto Bruto Interno (unos U$S 17.000 millones) que tuvo la Argentina durante 2002. "Vamos a actuar como intermediarios entre esa oferta excedente de fondos que tienen y la demanda que existe en el sector agropecuario para la financiación de exportaciones", explicó el ejecutivo, según publicó recientemente el diario "La Nación".
Desde marzo
El mecanismo, en cuyos detalles se está trabajando, funcionará de la siguiente manera. Los fideicomisos, en dólares, estarán dirigidos principalmente a las pequeñas y medianas empresas exportadoras. Jorge Lafage, director de Nación Fideicomisos SA, estimó que el fondo entrará en funcionamiento en marzo, cuando haya concluido la etapa de captación de los capitales.
A través de la constitución de la sociedad anónima, la unidad de negocios del Nación funcionará en los hechos como una empresa privada del mercado. De todos modos, acciones seguirán en manos del Banco de la Nación Argentina.
Esta suerte de privatización del negocio forma parte de una estrategia de la institución. Esta está orientada a brindarles a determinadas actividades -aquellas que, en definitiva, se presentan como las ganadores del nuevo ciclo económico iniciado con la devaluación- mayor flexibilidad y agilidad en la dura tarea de conseguir financiación.
Aún no se acordó la tasa de interés, pero se calcula que será similar a las internacionales de referencia (6% y 8% anual). Esta iniciativa se añade a las tres entidades que salieron recientemente al mercado con nuevas propuestas: el HSBC, el Deutsche Bank, y el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE).
La institución presentó la nueva unidad de negocios denominada Nación Fideicomisos SA, una sociedad anónima que financiará a productores con recursos provenientes del capital excedente de las grandes exportaciones. Es una suerte de redistribución dado que, a causa de la devaluación, este fue el sector que más se benefició con la salida de la convertibilidad.
El presidente de la nueva unidad de negocios del Nación se llama Juan Galluscio. ESte anticipó que están avanzadas las conversaciones con los representantes de las grandes empresas exportadoras del país, que fueron las grandes protagonistas del espectacular y abultado superávit comercial del 16% del Producto Bruto Interno (unos U$S 17.000 millones) que tuvo la Argentina durante 2002. "Vamos a actuar como intermediarios entre esa oferta excedente de fondos que tienen y la demanda que existe en el sector agropecuario para la financiación de exportaciones", explicó el ejecutivo, según publicó recientemente el diario "La Nación".
Desde marzo
El mecanismo, en cuyos detalles se está trabajando, funcionará de la siguiente manera. Los fideicomisos, en dólares, estarán dirigidos principalmente a las pequeñas y medianas empresas exportadoras. Jorge Lafage, director de Nación Fideicomisos SA, estimó que el fondo entrará en funcionamiento en marzo, cuando haya concluido la etapa de captación de los capitales.
A través de la constitución de la sociedad anónima, la unidad de negocios del Nación funcionará en los hechos como una empresa privada del mercado. De todos modos, acciones seguirán en manos del Banco de la Nación Argentina.
Esta suerte de privatización del negocio forma parte de una estrategia de la institución. Esta está orientada a brindarles a determinadas actividades -aquellas que, en definitiva, se presentan como las ganadores del nuevo ciclo económico iniciado con la devaluación- mayor flexibilidad y agilidad en la dura tarea de conseguir financiación.
Aún no se acordó la tasa de interés, pero se calcula que será similar a las internacionales de referencia (6% y 8% anual). Esta iniciativa se añade a las tres entidades que salieron recientemente al mercado con nuevas propuestas: el HSBC, el Deutsche Bank, y el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE).
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