El veto a la ley del azúcar fue decisión política de Duhalde

La Nación argumentó que no se puede adoptar una política arancelaria por ley cuando existen acuerdos en el Mercosur que defienden al sector hasta 2005. Miranda afirmó que la decisión presidencial motivará al NOA para que se insista en la sanción de la nor

UNA ELECCION ESTRATEGICA. Duhalde demostró que prefiere enfrentarse a todo el NOA y no a Brasil.
UNA ELECCION ESTRATEGICA. Duhalde demostró que prefiere enfrentarse a todo el NOA y no a Brasil.
09 Enero 2003
El Gobierno nacional finalmente priorizó las relaciones de la Argentina con Brasil en el marco del Mercosur antes que los beneficios que podría haber otorgado al azúcar nacional la ley de protección arancelaria a este sector. "El veto a la ley fue una decisión política del presidente (Eduardo) Duhalde", dijo a LA GACETA una alta fuente del Gobierno.
El fracaso del llamado "lobby azucarero" ya se vislumbraba entre los industriales del sector. Los dueños de los ingenios ya tenían información sobre las intenciones del ministro de Economía, Roberto Lavagna, de propiciar el veto a la norma que sancionó el Congreso nacional el 29 de noviembre último, en favor de la estrategia regional en el Mercosur.
Al mismo tiempo que empresarios azucareros, sindicalistas y funcionarios tucumanos trataban de convencer el martes, en la Casa Rosada, sobre la importancia de la ley al jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, el embajador de Brasil para el Mercosur, José Botafogo Gonçalves, sellaba con Lavagna el acuerdo por el veto a la norma.
El presidente de Cactu, Otto Gramajo, uno de los participantes del encuentro con Atanasof, calificó de "fracaso rotundo" el resultado de las gestiones en favor de la seguridad arancelaria de la actividad azucarera.
"Duhalde, en su discurso de asunción como presidente, había manifestado la importancia de los zafreros azucareros. Luego, cuando comenzaron a formarse los comités consultivos para atender las economías regionales, el primero que se formó fue el azucarero. Y ahora sucede esto, que es un golpe artero a la actividad y a todo el NOA", sentenció Gramajo.

Una burla
El dirigente considera que la actitud del Gobierno nacional demuestra que en realidad no existe interés en resolver el problema de la desnutrición infantil en Tucumán. "Es una burla que vengan con todo un operativo social a la provincia, y luego destruyan la actividad madre de esta provincia", remarcó. De igual manera opinó el senador nacional Pablo Walter. "Esto demuestra que el circo montado por el matrimonio Duhalde en Tucumán sólo tuvo un fin electoralista. De nada sirve que repartan cientos de bolsones y que luego, por una simple decisión, afecten a la actividad industrial que mayor fuente de trabajo genuino representa para la provincia", dijo.
Walter dejó en claro que a partir del primero de febrero, los parlamentarios tucumanos que impulsaron la ley azucarera comenzarán a trabajar por la insistencia parlamentaria de la norma. En caso de que el Congreso vuelva a sancionar la ley, la disposición quedaría promulgada en forma automática.
El titular de UCIT, Sergio Fara, se quejó porque tras la reunión con Atanasof, la delegación de azucareros no logró concertar audiencias ni con Duhalde ni con Lavagna. "Seguiremos hablando con diputados y senadores para lograr la insistencia", recalcó. También consideró que el primer mandatario nacional incurrió en serias contradicciones. "Siempre se llenó la boca diciendo que su preocupación era trabajar para recuperar las actividades tradicionales y la economía de los cañeros, pero parece que para él Brasil es más importante", apuntó.
"Tengan el coraje cívico y la eficacia que demostramos los diputados y senadores que en 1997 logramos imponernos a un veto presidencial en condiciones más adversas que las actuales", instó a los parlamentarios nacionales el legislador Julio Díaz Lozano. Sostuvo que en aquel entonces el presidente Carlos Menem y su ministro de Economía, Roque Fernández, "manejaban el país, y este tipo de leyes era imposible". Díaz Lozano enfatizó que, gracias a la ley de 1997, mientras exista un auto en Brasil que consuma alcohol de su industria sucroalcoholera subsidiada, no pueden vender azúcar en la Argentina.

Afirman que no hay perjuicio

Según fuentes del Gobierno nacional, la decisión de vetar la Ley 25.715, que establecía aranceles móviles para la importación de azúcar, se fundamenta en que "no se puede adoptar una política arancelaria por ley cuando hay acuerdos dentro del Mercosur que disponen una protección hasta 2005". "Debe quedar bien en claro que el sector no tendrá ningún perjuicio como consecuencia de esta medida", añadieron las fuentes.

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