Crece el malestar por el aumento de las naftas

Se registró la inflación más alta en 10 años. La suba generalizada de los valores de los combustibles amenaza con trasladarse a la canasta familiar.

07 Enero 2003
Cartón lleno. Repsol YPF y Refinor incrementaron el valor de sus combustibles entre un 4 y un 7%, por lo que la suba de los combustibles ya es generalizada en todo el país.
El aumento se produjo a pesar de que la semana pasada el Gobierno había firmado un acuerdo con las compañías petroleras para suspender los incrementos durante tres meses. Claro que las dos petroleras, las únicas que no habían modificado los valores de las pizarras, habían dejado en claro que, con el correr de los días, podían reacomodar los precios de sus naftas, lo que finalmente sucedió. La reacción de los consumidores no se hizo esperar. Varios propietarios de las estaciones de servicio consultados por LA GACETA coincidieron en señalar que, en los últimos días, se intensificó la tendencia a dejar estacionados los vehículos para evitar el gasto de combustible.
"Lo más grave del caso es que esta situación se da en un momento en el que el consumo cae porque hay muchísima gente que está de vacaciones", comentó una fuente del sector.

Fuerte impacto
El propietario de una estación de servicio que tiene la bandera de una compañía multinacional dio un ejemplo claro y contundente. "Hace un mes -relató- la venta promedio que hacía por mes era de 70.000 litros; ahora, según los cálculos preliminares, con mucha suerte, llegaré a los 30.000". El empresario sostiene que estas son las consecuencias directas del cambio de hábitos que se produjo en la provincia. "Son muy poco los clientes que siguen cargando la misma nafta. Mientras más aumentan los precios, se notan con mayor claridad los incrementos en la venta de combustible de menor calidad", agregó.
Los consumidores no ahorraron palabras para quejarse de este nuevo incremento. "Lo que más bronca me da es que el Gobierno había asegurado que no se registrarían incrementos, pero ya los estamos sintiendo. Aunque muchos no lo crean, es una situación grave, ya que por esto nadie les creerá más nada", argumentó Marcos Fernández, bancario.
Julio César Ramírez, odontólogo, aseguró que no perderá el sueño por esta suba. "Trataré de usar lo menos posible el auto para evitar el gasto. Si todos hicieran lo mismo no tengo la menor duda de que bajarían los precios. Esta es una medida muy común en otros países y siempre da buenos resultados", concluyó el profesional.

Subiría el valor de la canasta familiar

Las consecuencias de la suba generalizada de la naftas no tardarán en llegar. Los transportistas de carga, en el transcurso de los próximos días, comenzarán a analizar qué camino toman. Si bien es cierto todo se maneja en el mayor de los secretos, sería un hecho que anuncien un incremento en las tarifas de los fletes. "Lamentablemente las firmas del sector no pueden seguir soportando tantas subas. La situación de nuestras empresas es muy complicada y ninguna está en condiciones de asumir la suba", aseguró un empresario del transporte de carga.
Los comerciantes consultados, que ya dan como un hecho que se produzca este incremento, señalaron que lo trasladarán al precio final.

Nueva disparada
"Lo más grave del caso es que esta nueva disparada en los precios se producirá en los artículos de la canasta familiar, los rubros del vestir y en las empresas que brindan servicios", explicó una fuente.
¿Qué pasará con el transporte de pasajeros? Si bien es cierto los empresarios del sector no quisieron emitir una palabra sobre el tema, está claro que les sirvieron en bandeja un nuevo motivo para solicitar un incremento en el valor de los pasajes.

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