La venta de helados creció un 20% respecto de 2002

Este verano se observa en Tucumán una proliferación de heladerías. Los vendedores aseguran que la provincia, por su clima, es una buena plaza.

GRAN DEMANDA. Las altas temperaturas tientan a los tucumanos a comer alimentos refrescantes.
GRAN DEMANDA. Las altas temperaturas tientan a los tucumanos a comer alimentos refrescantes.
06 Enero 2003
Con la llegada del verano aparecen negocios que aprovechan el calor y toda la movida de las vacaciones para acrecentar su actividad. Entre ellos, sobresale la aparición de nuevas e importantes heladerías en Tucumán, que prácticamente se convirtieron en el boom del momento. En algunos casos se trata de comercios de cierta envergadura que apuestan muy fuerte a captar la atención de una porción importante de consumidores. En otros, se trata de negocios más pequeños, como anexos, que sólo agregan algún dinero extra a la economía familiar. A modo de ejemplo, alrededor de la plaza Independencia había, tradicionalmente, tres heladerías, ahora llegan siete. Otras tantas se inauguraron en el microcentro. Además, en comparación con las cifras del año pasado, las ventas de helados crecieron más de un 20%, según los datos aportados por las distintas heladerías.
"Por el clima, Tucumán es un muy buen mercado para las heladerías", afirmó Eugenia Sadir de Loza, dueña de las más tradicionales heladerías de la provincia. Sin embargo, remarcó que la rentabilidad depende de la política de cada empresa. "Si se aumenta la calidad, la rentabilidad es menor y por lo tanto hay que vender más kilos para que el rendimiento sea óptimo. En otros casos se apunta a una calidad menor del producto y por lo tanto la rentabilidad será mayor y la comercialización menor". Es decir que el consumidor tiene un abanico más amplio de opciones.
El encargado de una heladería que inauguró hace poco en 25 de Mayo primera cuadra aseguró que las ventas superaron todas las expectativas. "No esperábamos tan buena respuesta y notamos que captamos a una porción de consumidores que buscaban buena calidad en helados artesanales, precios y una excelente atención y creo que ese fue nuestro acierto", apuntó. A pesar de que las ventas aumentaron, en la mayoría de los negocios aseguraron que la rentabilidad fue menor por el aumento en los precios de la materia prima, que superó el 200% después de la devaluación.
Los helados contienen leche, huevos, azúcar, chocolate, coco, crema, frutas desecadas y dulce de leche, entre otros elementos, y todos sufrieron fuertes subas. Así un kilo de helados que costaba $ 4,80, ahora cotiza a $ 8, y el que valía $ 10 saltó a $ 15. "Pero no podemos trasladar totalmente el aumento de precios de la materia prima al consumidor, porque en ese caso dejaríamos de vender", confesó el dueño de otra heladería.
Un factor fundamental para que las ventas suban o bajen es el tiempo. "Si llueve o hace frío, el tucumano no compra helado, pero si la temperatura sube un poco, vendemos todo", apuntó la dueña de una heladería ubicada en Muñecas primera cuadra. Aunque no hay cifras de la cantidad de helado que se consume en Tucumán, una heladería que tiene ocho sucursales en la provincia y que lleva su propia estadística ilustró que por mes venden 4.100 kilos.
El cliente tiene una variedad enorme de precios y de calidad apta para cualquier bolsillo. Hay helados artesanales e industriales. Mientras los primeros se caracterizan por contener materias primas no procesadas, los segundos tiene productos procesados industrialmente, como esencias, pulpas o concentrados artificiales. Los artesanales tienen una producción discontinua y dependen de la fruta de temporada; en cambio los industriales tienen una producción continua y los sabores se producen todo el año. Los primeros se venden por peso y los segundos por volumen (litros). En todos los casos, los controles de calidad son fundamentales para asegurar procesos de elaboración apropiados.
Los gustos preferidos por los paladares de los tucumanos siguen siendo dulce de leche, granizado, vainilla y chocolate.

En los mayoristas
Aunque las ventas sonríen a los negocios que venden helados al paso y en cantidades pequeñas, a los mayoristas no les fue tan bien. "Este fue uno de los peores años", confesó Elsa Contino dueña de una fábrica de helados de Frías Silva al 400 de esta ciudad. "La gente compró pocas cantidades de helados de agua y llevó los tachos más económicos", admitió. La comerciante se quejó, como todos, del mal tiempo que reinó para las fiestas de fin de año."La lluvia y el frío nos aguaron aún más las ventas", dijo resignada. Idéntico panorama presentaba otra fábrica de San Luis al 400. "La gente prefiere gastar $ 1 en las heladerías de paso antes que $ 10, por mayor", opinó.

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