Las creaciones de un tucumano descollante

Por Horacio Semeraro. ARTES.

06 Julio 2008
Considerado uno de los artistas plásticos más descollantes de Latinoamérica, Juan Grela nació en Tucumán en 1914 . A los 10 años se radicó en Rosario, donde residió hasta su fallecimiento, en 1992.
El libro que se presenta documenta con su publicación gran parte de la obra gráfica de Grela. Fue realizado como una coedición entre la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR y la Fundación del Gran Rosario. La compilación y la coordinación estuvieron a cargo de Emilio Ghilioni. Celia Fontán y Hugo Padeletti sumaron su labor poética al proyecto.
El trabajo crítico Lectura de la obra gráfica de Juan Grela fue realizado por el actual presidente de la Academia Nacional de Bellas Artes, Jorge Taverna Irigoyen. Pormenorizado y didáctico, aporta una visión interpretativa e inteligente de la obra y del artista. Transita por las cuatro décadas de fecunda producción de Grela y define en forma concisa los elementos que van surgiendo en la construcción evolutiva de su obra. Desde las clásicas maternidades y los niños de los primeros años, pasando por los estereotipos villeros del 48 -afirmación de su credo suburbano-, luego por la estructuración ornamentalista de los años 60 y el zoomorfismo de los 70, llega hasta el irradiante lirismo de 1976 y 1977, "en el que descubre peces y flores que están dentro de otras formas, acuña símbolos que pueden ser aves y manos, registra perfiles y ojos asombrados...", dice Taverna Irigoyen. Es que el excentricismo de las estampas de entonces -algunas de características y denominaciones feéricas (Aguapidios fatuimo, Traufidil diadeumon, etcétera)- conforma, en su fabulario, la culminación del nutrido desfile de las representaciones reales e imaginarias de la obra de Juan Grela.
Pinturas, grabados y dibujos trasuntan una notable coherencia, que es una de las características de su obra. Los "tiempos" o etapas de la creación y la búsqueda de la identidad expresiva se corresponden con los del artista. Específicamente, en el orden de la gráfica -un segmento muy significativo de su producción plástica-, la mayoría de las 210 xilografías y aguafuertes que pueblan el libro asume ese compromiso de definiciones y resoluciones.
Juan Grela tuvo como maestro en pintura a Antonio Berni, y en grabado fue discípulo de José Planas Casas y de Gustavo Cochet. Compartió proyectos y tareas con Gambartes, García Carrera, Berlengieri, Ouvrard, Uriarte, Carrillo y Roger Plá, entre otros talentosos artistas. Supo asimilar ese privilegio. Así lo demuestra el alto potencial expresivo de su obra, resultado de los -aparentemente- imperceptibles aunque adivinables matices perceptuales que la habitan.© LA GACETA

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